sábado, 16 de octubre de 2010

EL ACTIVO ROMANTICISMO DEL PUERTO

Cuando el barco se acerca a su fondeadero, sus motores son reducidos al silencio, y un rebaño de pequeños remolcadores, haciendo sonar sus agudos silbatos, se acercan para llevarlo hasta su muelle.
Se explica que pueda uno permanecer durante horas enteras contemplando el febril ajetreo de un muelle, escuchando los gritos de los hombres que manejan las grúas, husmeando el olor del mar y la brea, aspirando el polvo de los cargamentos.

Allí se oyen gritos y ordenes en todos los idiomas y se ven barcos de todas las naciones marinas del mundo.

Desde luego, el atraque de un barco ya no provoca hoy la emoción que causaba en otros tiempos, cuando toda la población de la ciudad se arremolinaba en la playa para conseguir noticias de ultramar, vislumbrar el clima o lo que estaba de moda en otros países. Hoy, los grandes puertos marítimos son bulliciosas ciudades con vida propia, y su romanticismo de antaño ha desaparecido. Ofrecen en cambio un atractivo especial para quienes comprenden la vitalidad, el dinamismo y los enormes problemas del tiempo presente.

La actividad comercial ha provocado, en los grandes puertos, la aparición de más muelles, malecones turísticos y un sinnumero de almacenes. Hay enormes máquinas para toda clase de trabajos: grúas gigantescas y torres de perforación, malacates y arganas, plataformas móviles y poleas de transmisión, camiones y ferrocarriles, remolcadores…… y un pequeños ejercito de hombres que trabajan en oficios especiales. Un puerto moderno es uno de los lugares mas activos del mundo… y también los mas complicados. (*)


Como mujer, nacida a orillas del mar caribe, el atraque de un buque tiene su toque de romanticismo:


"Cuando el buque llega a bahía y se dispone a entrar, este lo hace poco a poco mientras la dársena cual damisela febril, va abriendo sus piernas..... el buque se introduce y va rozando sus muslos, salpicándola con las estelas del agua de mar, mientras se oye el sonar de su silbato cual trompetas y tambores, en un encontrar de corazones. Esto, es por fin el mar abierto, benévolo, que deposita sobre una orilla estremecida, medusas calmas y maravilladas."

Para mi, el atraque de un buque es un acto de amor y sexualidad.... Sólo es cuestión de imaginación.

Grísseld LecunaGarcía/Bavaresco
(*) Extraído del capitulo I "Puertos de Embarques", de mi tesis de grado en Comercio Exterior "Evolución y perspectiva de los Puertos de embarque de Puerto Cabello" Marzo 1.983.


http://www.autoreseditores.com/libro/1822/grisseld-lecuna-bavaresco/puerto-cabello-a-traves-de-una-mirada.html






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