jueves, 1 de mayo de 2014

LAS DOS HISTORIAS DEL SANTO CRISTO DE LA SALUD DE BORBURATA

Existen dos leyendas que hablan sobre como llego la imagen del venerado Cristo de la Salud al pueblo de Borburata. Por mas que indague con gente conocedora de la historia y revise libros e Internet, no pude saber cual era la verdadera.

Es por ello que en mi libro “Mi Puerto y sus Leyendas Urbanas. Contada por gente como uno”, plasme las dos historias; pues para mi, las dos tienen su toque de realidad.

La primera fue narrada por la Señora Ana Álvarez, cuyos Abuelos y Bisabuelos vivieron por mucho tiempo en una de las callecitas del pueblo de Borburata, donde esa historia fue pasando de boca en boca hasta llegar a ella y hoy día sigue pasándola a sus nietos, bisnietos y todo aquel que desee escucharla, entre ellos me encuentro Yo.

Y la otra, que llego a mi, como por encanto; unos escritos de Monseñor Luís Maria Padilla, donde contaba esa historia. El recordado presbítero que se desempeñaba como Capellán Militar de la Base Naval y Párroco de Borburata; que, aunque no era Porteño (había nacido en la población de Montalbán, Estado Carabobo, el 21 de enero de 1902), sabia mas de esta historia, que algunos cuyas madres los habían parido en esta tierra. Ese mismo en cuya foto sale agarrando a un soldado moribundo, leal al gobierno, en plena zona de acción en El Porteñazo (fallida insurrección cívico-militar que buscaba derrocar al presidente Rómulo Betancourt, en La Alcantarilla, sector de la calle Urdaneta y puerta de entrada a la ciudad, en Junio de 1962 en Puerto Cabello). Y que le dio la vuelta al mundo, mereciendo su fotógrafo (Héctor Rondon), el “Pulitzer mención fotoperiodismo (el único hasta ahora, ganado en Venezuela).Y así inicio mi leyenda urbana de: 


 Primera historia
contada por Maria Alvarez.

Su aspecto: imagen de Jesús crucificado.
Lugar: Iglesia del Pueblo de Borburata.
Origen: Tradición oral que data del año de 1700 (aproximadamente). 

Según la tradición, se dice que en una embarcación debían de llegar al puerto de Puerto Cabello, dos imágenes para los templos ubicados, uno en Ocumare de la Costa y el otro en el Pueblo de Borburata. 

Estos regalos habían sido otorgados por el Obispo Fray González de Acuña, de la orden de Santo Domingo, hacia el año de  1671.

Una de ellas era el Cristo crucificado, cuyo destino era para el pueblo de Ocumare, mientras que la otra, La Virgen de la Concepción, sería para Borburata. 

Cuando llego la caja donde  estaba la Virgen (con su nombre por fuera para diferenciar cada imagen), esta fue llevada al pueblo y una vez allí, cuando estaban sacándola de la caja, se consiguieron  con la imagen del Cristo crucificado.

El asombro de la gente de Borburata fue tan grande, que tomaron esta señal como sagrada y decidieron que la imagen del Cristo de la Salud, como se llamaría de ahora en adelante,  debía de quedarse allí.


Edificada bajo el patrocinio de la Inmaculada Concepción y San Juan Bautista, sus habitantes cultivaron estas devociones con el máximo esplendor de la fe y las más afectuosas manifestaciones de la piedad cristiana. Se cuenta que, de las ricas minas que se explotaban en Borburata, todo el oro que extraían el día 7 de Diciembre de cada año lo destinaban para la fiesta de la inmaculada el día 8 y subsiguientes. De las fiestas de San Juan queda reminiscencia en la forma singular y entusiasta en que actualmente se celebran con un ordenamiento ritual sui generis que ha pasado de padres e hijos como un gaje de hermosa tradición.
  
Después de sufrir dos consecutivas destrucciones a manos de los piratas franceses y la dispersión causada por el arribo e infeliz visita del Tirano Aguirre, Borburata se hunde en la anonimia y pervive, gracias al espíritu de trabajo y lucha de sus nativos que les conservan un débil hilo de existencia, pero ya retirada de su sitio inicial,  pobre y sin auxilios exteriores que la estimulen, la cubre un manto secular de olvido. 

Pero Borburata vive en el espíritu de hombres de color que con su patriotismo y amor no la dejan perecer. Borburata ignorada no pierde la fe en su destino. 

En esta situación la encuentra el Excmo. Arzobispo de Caracas, Monseñor Diego Antonio Diez Madroñero, quien apreciando su hermosa pero trágica historia, calibrando las posibilidades de sus habitantes y compadecido de su pobreza le toma cariño, pues su corazón se lastima por la suerte de esta porción de sus hijos menos favorecidos. 

En sus manos solo tiene, para dar a Borburata una prenda inequívoca de sus paternales sentimientos, el adorable Cristo de su Santuario particular; el Cristo que había recibido sus mas intimas confidencias; que había sido su consuelo en días de angustias; el que había sido su inseparable compañero y amigo, lo regala como único presente de seguridad y esperanza al pueblo de Borburata. 

Este piadoso hecho de inmediato se riega por todos los alrededores considerando a Borburata como centro de predilección del santo Arzobispo. De todas partes acudía la gente para conocer y adorar al Santísimo Cristo colocado en el altar principal del templo. No tardo Cristo en premiar la fe y el amor de los numerosos peregrinos con admirables milagros y gracias que llevaron el nombre de Borburata por todos los rincones del país, principalmente por los innumerables enfermos que recobraban la salud. 

Estos milagros le ganaron muy en breve el apellido de Cristo de la Salud.

El Santuario del Cristo de la Salud de Borburata, Puerto Cabello, Estado Carabobo, Venezuela.
En cualquiera de estas dos historias, llegaba así la fe cristiana al litoral carabobeño, quedando marcada por la presencia viva de Jesús. Haciendo surgir con el paso del tiempo una verdadera devoción al Jesús crucificado.      

Estas dos historia quedaron como parte de las leyendas y creencias más enraizadas, dándole así, mayor identidad a la población de Borburata por la maravillas que ha presenciado este pueblo y las que hemos escuchado de boca de los mismos protagonistas en nuestros días, de cerca y lejanas tierras, nos convencen con claridad de evidencia que Cristo ha establecido en este humilde Santuario un trono de misericordia.


Grísseld LecunaGarcia/Bavaresco




3 comentarios:

  1. Quiero leer ese libro. Me gusta tu blog.

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  2. Gracias Trotsky, Te aviso cuando salga a la venta.....Saludos.

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  3. EN TRUJILLO EN IGLESI CHIQUINQUIRA DE LA CAPITAL HAY UN CRISTO DE LA SALUD FUE QUEMADO POR EL PIRATA GRAMONT DE LA MOTE EN 1679

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