viernes, 18 de marzo de 2016

IDA, LA GRAN PORTEÑA

Ida Gramcko
Recordar la vida de Ida Gramcko, poeta, ensayista, dramaturga, cuentista y periodista, es recorrer junto a su vida la intrahistoria  de Venezuela. Vivió los últimos momentos del gomecismo, la caída del primer democrático con el derrocamiento de Rómulo Gallegos, el largo silencio de la dictadura de Pérez Jiménez y el desarrollo de la democracia desde Bethancourt hasta el segundo gobierno de Rafael Caldera.

Ida y Elsa el día de su primera comunión.
Nació en San Esteban Pueblo, Puerto Cabello el 11 de Octubre de 1924. Fue la primera de las hijas de Enrique José Gramcko Brandt y Elsa Margarita Cortina Gramcko, su hermana menor fue la pintora y escultora Elsa GramckoSu educación formal fue tardía, como era costumbre en la época, pero desde muy pequeña su mundo comenzó a girar en torno a la escritura. A los tres años comienza a escribir poesías y leer sistemáticamente a los clásicos de la lengua española. 

Elizabeth Schön, Ida y Elsa (Puerto Cabello 1940)
Ida fue una niña distraída, nunca le gusto sus días en Puerto Cabello pues, su padre no les permitía salir ni a ella ni a su hermana Elsa; las mantenía bajo su mirada, quizás por temor a que se perdieran o enfermaran. Al tiempo les permitió que jugaran en una de las plazas, pero siempre y cuando el sol estuviera brillando.

Ida y Elsa
Elizabeth Schön, quien sería su vecina en Puerto Cabello y luego en Caracas, declaró que la primera vez que la vio, llevaba las manos detrás del torso, muy recatadamente pero como queriendo volar.

A los quince años viaja a Caracas, entrando en relación con la intelectualidad capitalina. Tuvo temprana iniciación en las letras con el poemario Umbral (1942), obra merecedora del Premio de la Asociación Cultural Interamericana.

Ida y su esposo José Domínguez Benavides
Ida Gramcko escribió más de 15 poemarios, pero también escribió teatro, relato, ensayos y durante 50 años escribió para el diario El Nacional, donde hizo carrera como periodista  de la mano de uno de los fundadores del diario que en 1945 se convertiría en su esposo durante 40 años, el periodista español republicano de izquierda José Domínguez Benavides, “Bena”, como se conocía en el gremio, que trabajó en Últimas Noticias y ayudó al lanzamiento de El Nacional, publicación que sería su casa durante muchos años.

Ida con su esposo Bena y un amigo en Moscú
Viaja a Moscú en 1948 como encargada de negocios, y de pasó por París conoce al poeta venezolano francés Robert Ganzó, quien traduce al francés su tercer libro La vara mágica (1944), obra que atrae la atención de Mariano Picón Salas: «Desde que publicó tan encantador libro..., que marca para mí uno de los momentos ejemplares de la poesía venezolana, había querido decir sobre Ida algunas palabras de fervor y admiración».

Ida Gramcko
De regreso a Venezuela se dedica a la escritura, su producción llega a 33 títulos publicados, más varias obras prácticamente inéditas dedicadas a escritores y pintores venezolanos.

A la edad de 38 años entra en el sistema de libre escolaridad, estudiando el último año de primaria y el bachillerato. 

Obtiene la licenciatura en Filosofía en la Universidad Central de Venezuela, en 1968.

Ida Gramcko
No tuvo hijos, su misión en este mundo fue completamente diferente a la de ser madre. Le encantaba la soledad ya que le ofrecía lo que la compañía le costaba entregar: silencio. Pero aun así era incesante seguidora de las reuniones que organizaba para discutir un tema en particular o para conversar e intercambiar opiniones, ideas y versos.

Ida Gramcko
A sus 50 años tenía un estilo muy peculiar; se vestía, se maquillaba y se peinaba como niña.

A los 69 años publicaría su último poemario, Trone.

En 1985, muere su único compañero de vida: Benavides, de un infarto. 

Y así su vida continuaría entre las clases de Letras y el Taller de Poesía que dictaba en el Celarg.

En 1994 recibiría otro golpe mortal: el 3 de marzo su hermana Elsa moriría de un infarto. 

Ida Gramcko
Esa misma noche del entierro, Ida sufría un accidente cerebro-vascular isquémico y diabetes descompensada. Pasaría 2 largos meses hospitalizada, y el 2 de mayo fallecería a la edad de 70 años. 

Ida decía que a la muerte no se sobrevive, que solo lo verdadero permanece; y así fue, su poesía trascendió y aún permanece más alla de su muerte.


Grisseld LecunaGarcia/Bavaresco

http://www.eluniversal.com/opinion/130606/ida-gramcko-la-infinita-noche 
https://pabelloncapitalino.wordpress.com/tag/ida-gramcko/
http://radiodecimafm.blogspot.com/

    
Ida Gramcko junto a Pablo Neruda (1968)



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