Si la vida me ha dado mil razones para sonreír, ¿por qué perder el tiempo buscando una para llorar? Soy feliz porque así lo he decidido. He aprendido a encontrar la belleza en las cosas más simples. Me asomo en mi ventana y observo las aves revoltosas sobre las ramas, tratando mantenerse en pie aun con el viento en su contra.
Mis
ojos y mi mente siempre están fusionados. No puedo simplemente mirar sin
pensar. Reflexiono sobre todo aquello que se me cruza en el camino a diario. Siento
placer en la sencillez y dolor en las injusticias. Debo confesar que siento una
rara fascinación por mirar a la gente y construir en mi cabeza la historia de
sus vidas, esto es algo que hago desde niña. Soy plenamente consciente de que
mis acciones no van a cambiar el mundo, es por eso que siempre busco cambiar lo
que este a mi alcance, llegar a cuantas personas me lo permitan, ayudarles,
animarles o simplemente invitarlos a sentir lo bonito que es vivir.
Tengo todo lo que
necesito. Mis huesos aún son fuertes, mis piernas me llevan a donde quiero
llegar, mis brazos me sirven para alcanzar lo que deseo tocar. No existe mejor
día para expresarme que hoy, el mañana aún es incierto. Quizás resulte algo
presuntuoso escribir sobre mi felicidad, siempre se ha sabido que las mejores
canciones son las que reflejan dolores y penas ya que expresan el sentimiento
de tantas personas sumergidas en su sombra, sin atreverse a ver la luz que se
encuentra más allá de su nariz. Pero hoy he decidido pregonar mi alegría por
todo lo que tengo y no quejarme por lo que carezco.
Con el tiempo he
aprendido a librarme de la gente toxica, gente que no aporta nada positivo a mi
vida, gente que solo existe para criticar y juzgar las acciones de todos. No me
gusta ese tipo de gente que te absorbe la energía hasta desgastarte. Los
reconozco y sigo de largo.
Mi
padre me ha enseñado a no apegarme a nada ni a nadie. Lo material no tiene
valor cuando partimos de este mundo y las personas tienen al igual que yo, su
tiempo prestado. Es por eso que prefiero recordarle a mis seres queridos lo
mucho que los amo antes de suponer que simplemente lo saben.
Tengo amigos
maravillosos que no conocen de distancias. Están aquí conmigo, tanto como lo
están allá. He aprendido de ellos y ellos han aprendido de mí. No necesito
hablarles a diario para hacerles sentir que no los he olvidado. Lo saben y con
eso es suficiente.
Soy feliz porque no busco excusas para estar triste. Hoy tengo todo lo que
necesito. Tengo aire en mis pulmones.
Grísseld
LecunaGarcía/Bavaresco
https://soycatarsis.wordpress.com/2015/02/10/todo-es-suficiente/
No hay comentarios:
Publicar un comentario