jueves, 30 de abril de 2015

7 FRASES BUDISTAS QUE CAMBIARAN TU VIDA

Muchas personas preferimos referirnos al budismo más como una filosofía de vida que como una religión. El budismo es una de las religiones más antiguas que aún se practica por unos 200 millones de personas en todo el mundo.
¿Cuál es el secreto de esta filosofía?
Lo que ha facilitado que esta filosofía o religión perdure a lo largo del tiempo y continúe ganando seguidores es la sencillez en como trasmiten mensajes llenos de sabiduría que permiten mejorar realmente nuestra calidad de vida.

Para su entendimiento e integración de significado no tenemos por qué hacernos seguidores de esta religión. Tan solo es necesario abrir nuestro corazón y llevar a cabo una apertura mental con ilusión.

Hoy os presento las mejores 10 frases budistas que te cambiarán la vida:

1.-El dolor es inevitable, el sufrimiento es opcional. Teniendo en cuenta que a las personas solo nos puede dañar aquello a lo que le damos importancia, evitar el sufrimiento inútil puede consistir simplemente en dar un paso atrás, desligarse emocionalmente y ver las cosas con otra perspectiva.
Lleva práctica y tiempo, pero merece la pena llevar a cabo este gran aprendizaje. Como guía para ello, otra frase budista nos da una pista de como comenzar: “Todo lo que somos es el resultado de lo que hemos pensado; está fundado en nuestros pensamientos y está hecho de nuestros pensamientos”.

2.- Alégrate porque todo lugar es aquí y todo momento es ahora. Solemos pensar solamente en el pasado o estar excesivamente preocupados por el futuro. Esto nos lleva a no vivir el momento y que nuestras vidas pasen de largo sin ser conscientes. El budismo nos enseña el aquí y ahora. Por tanto, debemos aprender a estar plenamente presentes, a disfrutar de cada momento como si fuera el único.

3.-Cuida el exterior tanto como el interior, porque todo es uno. Para encontrar un verdadero estado de bienestar es imprescindible que mente y cuerpo estén en un equilibrio. No centrarnos demasiado en el aspecto físico o, por el contrario, en el aspecto interior nos ayudará a sentirnos más plenos y conscientes del aquí y ahora, facilitándonos una plenitud emocional más rica.

4.-Más vale usar pantuflas que alfombrar el mundo. Para encontrar nuestra paz interior, tenemos que ser conscientes de nuestros potenciales personales y aprender a saber dosificarlos, así como nuestros recursos. De esta forma viviremos un auténtico crecimiento y evolución.

5.-No lastimes a los demás con lo que te causa dolor a ti mismo. Se trata de una de las máximas del budismo que nos permite eliminar casi todas las leyes y mandamientos morales actuales en nuestra sociedad. Teniendo parecido significado con la frase “no le hagas a los demás lo que no te gustaría que te hiciesen a ti”, esta quinta reflexión va mucho más allá ya que consiste en un profundo conocimiento de nosotros mismos y una gran empatía para/con los demás.

6.-No es más rico quien más tiene, sino quien menos necesita. Nuestro deseo de tener más, tanto en el plano material como el emocional, es la principal fuente de todas nuestras preocupaciones y desesperanzas. Su máxima se basa en aprender a vivir con poco y aceptar todo aquello que nos brinda la vida en su momento. Ello nos llevará a una vida más equilibrada, reduciendo el estrés y muchísimas tensiones internas.
El hecho de desear más cosas a menudo solo indica falta de seguridad, que nos sentimos solos y necesitamos llenar esos vacíos. Sentirnos a gusto con nosotros mismos permite dejar atrás la necesidad de no tener que demostrar nada.

7.-Para entender todo, es necesario olvidarlo todo. De pequeños estamos en continuo aprendizaje. Nuestro mapa mental aún no está diseñado lo cual nos hace abiertos a “todo” y a la capacidad de entender cualquier cosa. No sabemos juzgar.
Pero a medida que crecemos nuestra mente se llena de condicionamientos y normas sociales que nos indican cómo debemos ser nosotros mismos, como deben ser las cosas, cómo debemos comportarnos e incluso qué debemos pensar interiormente. Nos volvemos inconscientes con nosotros mismos y nos perdemos.

Para cambiar y ver las cosas desde una perspectiva más sana para nosotros, tenemos que aprender a desligarnos de las creencias, hábitos e ideas que no provienen de nuestro corazón. Para ello, esta frase budista nos servirá para comenzar el proceso: “En el cielo no hay distinciones entre este y oeste, son las personas quienes crean esas distinciones en su mente y luego piensan que son verdad”.
Grísseld LecunaGarcia/Bavaresco



martes, 28 de abril de 2015

NATALIA.....Y SU PENSAR EN SILENCIO.

Hoy deseo compartir uno de los últimos escritos que Natalia Flores plasmó un mes antes de su partida.

¿Que, quien es Natalia???  Ella era una de las hermanitas de Maria Elena y Miguel Ángel, mis amigos de juventud, vecinos y amigos de “jodederas”. Ella fue una de las tantas “pichurritas” de la Urbanización, que de vez en cuando quería colarse en el grupo de los grandes… La recuerdo; tímida a veces, dulce en otras pero terremotico todo el tiempo……...Así la recuerdo.

Hoy a 03 años de su partida…

PENSÁNDOTE EN SILENCIO
(Escrito el 29 de marzo de 2012)

Tendré que silenciarme más, padre, madre, para poder escucharlos y se desprendan mis temores, cerrare más mis ojos para mirarlos con más nitidez me relajare más, para poder entregarme suavemente y sentir sus dulces abrazo.

Egleé, Maria Elena y Natalia
En una oportunidad les dije que tendría una conversación con un sacerdote, bueno, me fue estupendo, pude de forma relajada y tranquila desprenderme con un humano, mis fallas, pecados y equivocaciones de mi pasado. Así como lo maravillosa que ha sido la enfermedad, como?.. Bueno cambiando a una persona del pasado llena de ira y resentimientos entre muchas otras cosas más.

Wuao me sentí súper liberada, hasta que alargo su brazo y con nudillos apretados, pero suavemente toco mi silla y me dijo " Sabes? tienes que pensar en la muerte también" (perro otro susto, que helo mi rostro) hasta que logre escupir un casi silencioso SI, sin protección para debatir, sin guantes en manos, ni peto en el pecho. Hablar de la muerte (que fuerte no?).


Logre decirle que me angustia mucho irme y dejar a mis hijos completamente huérfanos (ya que su padre no existe terrenalmente), a mis padres, hermanos, padecer la sepultura de su hermana menor y fue así como logre decir algo, (ojo nada es falso). Saben? me dijo una gran verdad que me volvió a hacer sentir estupefacta. Y me dijo " No te preocupes, Dios les proveerá", y por mi mente paso un, es que me olvidaran?, me dejaran de amar?, me suplantaran con la cotidianidad?, seguirán sus vidas?, me recordarán en mis primeros meses para luego pasar a los años?, hasta que todo lo anterior se convierta en NADA.

Y de pronto me consigo contestando en este momento, carajo Naty es que claro que la vida continúa, claro que no quiero que sufran hasta sus últimos alientos; al contrario deseo que vivan al máximo, que ella es muy corta, que se quieran todos como lo que somos, hermanos, que esta es nuestra sangre y los deseo ver desde donde este, cambiando lo que cada uno, por supuesto, considere y quiera.

Y perdí el valor de que la muerte y yo siguiéramos esta conversa... 
                     Naty....


Grísseld LecunaGarcía/Bavaresco
Tomado del facebook de Egleé Flores Chirinos.



martes, 21 de abril de 2015

PORQUE SE LLAMAN ASI LOS MESES DEL AÑO?

Aunque los nombres de los meses del año aparecen ante nuestros ojos tan comunes como nuestro apellido; cada uno de ellos tiene su historia.

Originariamente, el calendario primitivo de Roma se dividía solamente en 10 meses. Numa Pompilio, el segundo rey de Roma (715 - 672 a.c.), quien adaptó el calendario al año solar y le agregó los 2 meses restantes.

Es curioso, por ejemplo, que dentro del mundo cristiano se designe a algunos de estos meses del año con apelativos de origen pagano. Iniciemos comentando a cada uno de ellos.

Enero procede de Ianuarios de Jano, que según la mitología tenía una puerta y por ello “abre” el año. Así pues, fue el primer mes añadido en honor al Dios Iano, que era el protector de puertas y entradas. 

A esta divinidad se la representaba con una vara y una llave. 

Febrero Incorporado en segundo lugar por Numa Pompilio, lo dedicó a Plutón o Februo, para que éste aplacara sus iras, ya que durante ese mes los romanos realizaban sacrificios expiatorios.

Marzo Toma el nombre de Marte, Dios de la guerra, porque en este mes se iniciaban las campañas bélicas.

Abril Recibe el nombre de Aphrilis que significa espuma, de la que surgió la diosa Afrodita (Venus). Se dedicó a la fertilidad y porque en este mes comienza a renacer la vegetación.

Mayo Este mes debe a muchas denominaciones; una de ellas es un homenaje a los ancianos o protectores del pueblo, ya que deriva de la palabra latina majorum, que significa mayores. 
Otros atribuyen su nombre a la diosa Maya, la esposa de Vulcano. 

Junio Representado como un segador de heno, supone un homenaje a los jóvenes, ya que proviene del término latino Junior. Otros dicen que esta dedicado al dios Juno

Julio debe su nombre al emperador Julio César, ya que él nació en este mes. Debido a que era la época en que se llevaba a cabo la recolección del trigo, se representaba con un segador practicando esta faena agrícola.

Agosto. Viene del nombre del emperador Octavio Augusto. Inicialmente constaba de 30 días y se llamaba sextilis, Numa Pompilio le quitó 1 y Julio César le añadió 2 más.

Septiembre. Como al principio ocupaba el séptimo lugar (septem, en latín), conservó su originaria denominación a pesar de ser el noveno. Diferentes escenas de vendimia representan este mes, dedicado al dios Vulcano.

 Octubre. En este caso, ha conservado también su nombre original de la época de Rómulo, del término latino october (octavo). Tanto la vendimia como la siembra, tareas de la época que marca, servían para simbolizarlo.

 Noviembre. Mientras que su denominación ha perdurado desde que ocupaba el noveno lugar (november), sus días sufrieron cambios hasta llegar Augusto, quién los dejó en 30.

Y Diciembre, A pesar de estar en el último puesto, sigue conociéndose por la posición décima originaria.

Grísseld LecunaGarcía/Bavaresco
CIMPEAC – OEA – Bogota.


martes, 14 de abril de 2015

UNA ESCUETA VERSIÓN DE UNA HISTORIA CUALQUIERA

Esta es la breve versión de una historia que le puede estar pasando a cualquiera, que esta inmersa en un arrebato fugaz, en un momento de malacrianza -si se quiere-, que habla del pánico que se siente al comprender que tienes a esa gran mujer a tu cargo y el shock que experimentas cuando tu capacidad y tus recursos resultan prácticamente inútiles ante las exigencias de una madre que deseas por todos los medios que se sienta como una reina. 

Esta, es una de esas historias, que podría ser o haber sido la de cualquier persona que la este leyendo en estos momentos, o porque no?, podría ser hasta la mía.

Y así comienza…….. 


Esta etapa de la vida, me sacudió la forma en que la situación me consume el tiempo, las energías y la cuenta del banco, a pesar de que ella tiene su pensión, pero eso no alcanza para todo.

Como trastorna mi vida profesional y personal, el temor a que mi tiempo en este universo paralelo nunca termine antes  que el de ella y la culpabilidad por no darle todas las comodidades que se merece.

Pero a pesar de mis quejas (soy humana), puedo decir que vale la pena cada minuto por terrible que me parezca, porque es una experiencia transformadora. Trato de vivir siempre el presente y todo lo que puedo hacer es sobrevivir un día a la vez, junto a ella.

Así llegué a este momento de su vida, antes que mis amigos y conocidos, quienes, carente de experiencia (en algunos casos), comentan mi convicción (penosa para mi), que exagero lo terrible de mi situación. Rara vez lo dicen a través de sus gestos, miradas o en voz alta, pero en el silencio entre las frases escucho su juicio: “Esto no puede ser tan difícil como lo pinta, solo hay que tener PACIENCIA. La gente mayor se enferma, es inevitable”. 

Paciencia no es la palabra, yo diría que fortaleza y amor…. Que fácil es sacar conclusiones cuando el golpe aún no te lo han dado a ti….!
Esto es para mí un periodo de mucha soledad. Se esta demasiado cansada y muy triste para conversaciones con amigos, apropiadas socialmente, pues siempre se comenta alguna queja sobre el asunto. En las reuniones ya no asisto muy seguido, a veces mi madre quiere salir pero en otras no lo desea y pronto se me ha hecho más fácil quedarme en casa.

No he podido conseguir un trabajo en que pueda hacerlo bajo la comodidad de ella; intento mantenerme al día por medio del Internet, a la vez que lidio con las llamadas de mi madre, las preguntas y olvidos de cosas que hacía y que ya no recuerda (su olvido se debe a los años y no al Alzheimer, ¡Gracias a Dios!); cuando éstas cosas suceden debo de contener mis lágrimas y salir de la sala donde se encuentra, pues la impotencia me cubre la mente, no puedo creer que lleguemos a esta vida, aprendamos a caminar, a hablar, estudiamos, amamos, aprendemos a valernos por si solos, a convivir con los demás, a multiplicarnos, para que una vez llegado cierto periodo senil todo se olvide; entonces yo me pregunto; Para que coño venimos si a la final nos iremos como nacimos, sin nada, ¿y lo aprendido?, ¿Dónde esta? ¿Quién nos lo devuelve?.... ¡Que tristeza!.

Las personas mayores pueden tener días buenos, y me corresponde maximizarlos para mi madre, aunque para ella ya no exista un brillante futuro.

A veces me imagino (casi siempre en un estado entre la frontera del sueño y la vigilia, donde el cuerpo ya no esta totalmente despierto, pero tampoco se ha dormido por completo), durante mis días de ignorancia y agotamiento, en agarrar mi carro y dirigirme hacia el norte y manejar hacia el infinito y más allá…. Me alegro siempre de no hacerlo y que quede en mi imaginación, primero porque vendí mi carro (para sobrevivir económicamente); segundo, caería en el mar (vivo a casi 800 o 600 metros de la playa, no los he contado aún), y el tercero porque estoy descubriendo de lo que estoy hecha, encontrando lo mejor de mi. Descubrí a mi Madre.


Grísseld LecunaGarcia/Bavaresco

jueves, 9 de abril de 2015

HISTORIAS URBANAS QUE NAVEGAN POR INTERNET

Muchas historias circulan por internet, lo cierto es que, verdaderas o no, todas ellas emocionan, edifican y sobre todo, dejan una moraleja, que pueden ser de ayuda, especialmente en momentos críticos. A continuación les dejo dos de ellas....


LA HISTORIA DEL BURRO
Un día, el burro de un campesino se cayó en un pozo. El animal lloró fuertemente por horas, mientras el campesino trataba de buscar algo que hacer. 

Finalmente, el campesino decidió que el burro ya estaba viejo y el pozo ya estaba seco y necesitaba ser tapado de todas formas; que realmente no valía la pena sacar al burro del pozo. Invitó a todos sus vecinos para que vinieran a ayudarle. Cada uno agarró una pala y empezaron a tirarle tierra al pozo. 

El burro se dio cuenta de lo que estaba pasando y lloró horriblemente. Luego, para sorpresa de todos, se aquietó después de unas cuantas paladas de tierra. 

El campesino finalmente miró al fondo del pozo y se sorprendió de lo que vio... con cada palada de tierra, el burro estaba haciendo algo increíble: Se sacudía la tierra y daba un paso encima de la tierra. 

Muy pronto todo el mundo vio sorprendido cómo el burro llegó hasta la boca del pozo, pasó por encima del borde y salió trotando... 

La vida va a tirarte tierra, todo tipo de tierra... el truco para salir del pozo es sacudírsela y usarla para dar un paso hacia arriba. 

Cada uno de nuestros problemas es un escalón hacia arriba. Podemos salir de los más profundos huecos si no nos damos por vencidos... 

¡¡¡Usa la tierra que te echan para salir adelante!!!


EL ARBOL QUE SUPO QUIEN ERA.
 En algún lugar que podría ser cualquier lugar, y en un tiempo que podría ser cualquier tiempo, un hermoso jardín con manzanos, naranjos, perales y bellísimos rosales, todos ellos felices y satisfechos. 


Todo era alegría en el jardín, excepto por un árbol profundamente triste. 

El pobre tenía un problema: ¡No sabía quién era! 

Lo que le faltaba era concentración, le decía el manzano: "Si realmente lo intentas, podrás tener sabrosísimas manzanas, ¡ve que fácil es!" 

"No lo escuches", exigía el rosal. "Es más sencillo tener rosas y ¡ve que bellas son!" Y el árbol desesperado, intentaba todo lo que le sugerían, y como no lograba ser como los demás, se sentía cada vez más frustrado. 

Un día llegó hasta el jardín el búho, la más sabia de las aves, y al ver la desesperación del árbol, exclamó: "No te preocupes, tu problema no es tan grave, es el mismo de muchísimos seres sobre la Tierra. Yo te daré la solución... No dediques tu vida a ser como los demás quieran que seas. Sé tú mismo, conócete... y para lograrlo, escucha tu voz interior." Y dicho esto, el búho desapareció. 

"¿Mi voz interior?... ¿Ser yo mismo?... ¿Conocerme?..." Se preguntaba el árbol desesperado, cuando de pronto, comprendió. Y cerrando los ojos y los oídos, abrió el corazón, y por fin pudo escuchar su voz interior diciéndole: "Tú jamás darás manzanas porque no eres un manzano, ni florecerás cada primavera porque no eres un rosal. Eres un roble, y tu destino es crecer grande y majestuoso. Dar cobijo a las aves, sombra a los viajeros, belleza al paisaje... Tienes una misión: ¡Cúmplela!"      


Y el árbol se sintió fuerte y seguro de si mismo y se dispuso a ser todo aquello para lo cual estaba destinado. Así, pronto llenó su espacio y fue admirado y respetado por todos. Y sólo entonces el jardín fue completamente feliz.       

Yo me pregunto al ver a mi alrededor, ¿Cuántos serán robles que no se permiten a si mismos crecer?... ¿Cuántos serán rosales que por miedo al reto, sólo dan espinas?... ¿Cuántos, naranjos que no saben florecer? 

En la vida, todos tenemos un destino que cumplir y un espacio que llenar. No permitamos que nada ni nadie nos impida conocer y compartir la maravillosa esencia de nuestro ser. ¡Nunca lo olvides!


Grísseld LecunaGarcia/Bavaresco


https://www.aciprensa.com/Historias/historia.php?id=247

UNA REAL HISTORIA DE REENCARNACION

Si no creen en la reencarnación, quédense y lean esta historia que a continuación les cuento, es de la vida real y se considera la más gran...