miércoles, 18 de abril de 2018

DOS CUENTOS..... DOS RELATOS.


Y así dejando volar la imaginación; dos cuentos y dos relatos, espero les agrade.
TRENZARÉ LA TRISTEZA
Decía mi abuela que cuando una mujer se sintiera triste lo mejor que podía hacer era trenzarse el cabello, de esta manera el dolor quedaría atrapado entre los cabellos y no podría llegar al resto del cuerpo.

Había que tener cuidado de que la tristeza no se metiera en los ojos pues lo haría llover, tampoco era bueno dejarla entrar en nuestros labios pues los obligaría a decir cosas que no eran ciertas Que no  se metan entre tus manos –me decía- porque puedes tostar de más el café  o dejar cruda la masa; y es que la tristeza le gusta el sabor amargo.
Cuando te sientas triste niña, trénzate el cabello atrapa el dolor en la madeja y déjalo escapar cuando el viento del norte pegue con fuerza. Nuestro cabello es una red capaz de atraparlo todo, es fuerte como las raíces del ahuehuete y suave como la espuma del atole.

Que no te agarre desprevenida la melancolía mi niña, aún si tienes el corazón roto o los huesos fríos por alguna ausencia; no la dejes meterse en ti con tu cabello suelto, porque fluirá en cascada por los canales que la luna ha trazado entre tu cuerpo. Trenza la tristeza, decía, siempre trenza tu tristeza….

Y mañana que despiertes con el canto del gorrión la encontrarás pálida y desvanecida entre el telar de tu cabello.
Paola Klug, la pinche canela


UN CUENTO DE FIN DE AÑO
Dicen que cuando se acerca el fin de año los ángeles curiosos se sientan al borde de las nubes a escuchar los pedidos que llegan desde la tierra.
- ¿Qué hay de nuevo? - pregunta un ángel pelirrojo, recién llegado.

Lo de siempre: amor, paz, salud, felicidad..... - contesta el ángel más viejo.

Y bueno, todas esas son cosas muy importantes.

Lo que pasa es que hace siglos que estoy escuchando los mismos pedidos y aunque el tiempo pasa los hombres no parecen comprender que esas cosas nunca van a llegar desde el cielo, como un regalo.

-¿Y qué podríamos hacer para ayudarlos? -Dice el más joven y entusiasta de los ángeles.

-¿Te animarías a bajar con un mensaje y susurrarlo al oído de los qe quieran escucharlo? - pregunta el anciano.

Tras una larga conversaciòn se pusieron de acuerdo y el ángel pelirrojo se deslizó a la tierra convertido en un susurro y trabajó duramente mañana, tarde y noche, hasta los últimos minutos del último día del año.

Ya casi se escuchaban las doce campanadas y el ángel viejo esperaba ansioso la llegada de una plegaria renovada. Entonces, luminosa y clara, pudo oír la palabra de un hombre que decía:

"Un nuevo año comienza. Entonces, en este mismo instante, empecemos a recrear un mundo distinto, un mundo mejor:

Sin violencias, sin armas, sin fronteras, con amor, con dignidad; con menos policías y más maestros, con menos cárceles y más escuelas, con menos ricos y menos pobres.
Unamos nuestras manos y formemos una cadena humana de niños, jóvenes y viejos, hasta sentir que un calor va pasando de un cuerpo a otro, el calor del amor, el calor que tanta falta nos hace.
Si queremos, podemos conseguirlo, y si no lo hacemos estamos perdidos, porque nadie más que nosotros podrá construir nuestra propia felicidad".

Desde el borde de una nube, allá en el cielo, dos ángeles cómplices sonreían satisfechos.


1er MICRO-RELATO "LA BOTELLITA"

Mi Abuelo me contó hace un par de años que en su pueblo había un borrachito que se encontraba caminando una noche de luna menguante y pocas estrellas por el malecón de su tierra.

Había llovido y en esa zona se formaban charcos de lodo; sin darse cuenta resbaló y cayó sentado.

El pobre enseguida se puso de pie y se tocó el bolsillo de la parte trasera de su pantalón donde llevaba una botellita de aguardiente, de repente sintió que un líquido le recorría la pierna y en su semi-inconsciencia solo atinó a decir “Dios mío que sea sangre”. 

 luna menguante y pocas estrellas por el malecón de su tierra. 



 2do MICRO-RELATO “DOÑA CARMEN”

Hace tiempo que Doña Carmen falleció, recuerdo que le repetía a la gente del pueblo que el día que le tocara partir, no le hicieran novenario,  que preferiría le rezaran un padrenuestro y un avemaría,  que lo hicieran en su honor para que su luz brillara en la eternidad.

Y terminaba diciendo en versos; El día que ya no esté entre los mortales, seré brisa matutina, aroma vespertino y añoranza nocturna para aquellos que me recuerden.

Seré flor que cae en tus manos, ola que llegue a tus pies, escalofrío que recorra tu cuerpo, cuando Yo, ya aquí no esté.




Grísseld LecunaG/Bavaresco.

Fuentes:
1.- https://paolak.wordpress.com/2014/03/04/trenzare-mi-tristeza

2.- Del libro: “Cuentos para niños de 8 a 108 II”
www.silvitablanco.com.ar/feliz_navidad

3.- Relato participante en el V Concurso de micro-relatos Fundación César Egido Serrano, España (2017) GLG/B

4.- Relato participante en el V Concurso de micro-relatos Fundación César Egido Serrano, España (2017) GLG/B



domingo, 18 de marzo de 2018

DELIRIOS DE CAMINANTES. LA HISTORIA DEL LOCO ELOY Y COPEY


De mi amigo y colega, el escritor porteño Julio César Guanipa, les obsequio la historia de estos dos recordados personajes que alguna vez en alguna época deambularon por las calles de mi Puerto Cabello; El loco Eloy y Copey.

Delirios de Caminates

Cuando Eloy deambulaba por las calles de los días de mi niñez, ya Copey –Bernabé Croquer, así se llamaba – era un tarajallo. Ambos tenían su mundo medido, por lo que limitado de sus horizontes y por lo simple de su visión de la vida. Eloy, la Calle Plaza, Valle Seco y de vez en cuando se aventuraba por los lados de Playa Blanca. El horizonte de Copey era algo más amplio. Caminaba a paso alegre el Puerto Cabello de aquellos años sin rumbo aparente. Rancho Grande, La Concordia, Los Muelles. Sus límites eran más amplios, hacia los lados de Anauco, si era necesario, calle por calle, lo veían pasar acompañado de sus ideas, refugiado en sus pensamientos. Eloy de verbo pacífico, inofensivo, con su Bolívar a cuestas y con mirada puesta en el no sé dónde de sus recuerdos perdidos. Amigo de zaguanes y de la sombra de los árboles, donde esperaba tranquilo con paciencia misionera la ayuda del vecino que le ofrecía comida, agua y la caridad gitana y espontanea del afecto pueblerino hacia el desvalido.  
     
Candidato presidencial Lorenzo Fernández de
campaña  en Puerto Cabello, a su lado
  Bernabé Cróquer el  célebre Copei...
Copey era conversador, palabras entrecortadas, pero bien hiladas, con una idea fija en el fondo. Desvariaba a ratos, y se perdía en la inmensidad de sus fantasías. Coloquial, hacia saber a quién le escuchara de las ideas encerradas entre los linderos de sus fantasías oníricas..._ Ayer hable con el Dr. Caldera- y la gente detenía su caminar para escucharle. –Me dijo que las cosas iban a mejorar, me dio real, y conversamos mucho- y continuaba su palabreo y su camino.

Eloy era más callado. Introvertido. Su extraviada filosofía era más simple. Su andar continuo de rachas cortas, y su fabla incoherente que encontraba una luz al final de su retórica, entre los retazos de su parlamento al ídolo de su behetría intelectual: al Libertador. Entonces, entre leco y leco le invocaba autoritario, exigiendo su presencia para acabar con la dictadura. Eran los días duros del Perejimenismo.  Y haciendo camino e hilando palabras se perdía ya entrada la tarde camino a Valle Seco.

Copey, con paciencia de Cartujo, en su constante caminar, entre saludos displicentes de sus conocidos, las brujas y las gamberradas de los muchachos continuaba su andar con paciencia de Quijote, con la mirada fija en la nada, amigo de velorios y discursos, y con una resistencia pétrea, inconmovible para soportar loe epítetos despectivos que alguno de los oyentes pudieran encajarle –Copey, por la Alcantarilla hay un velorio- ¿Quién es el muerto? - ¿Quién es la viuda? – Daba pésames, consolaba a los dolientes, compartía cortas palabras con los presentes, y luego indiferente se marchaba. Desentonaba. El contraste de su aspecto era evidente, así era él. Con pantalones raídos, con camisa o franela y enfundado en un paltó de color indefinido, pasaba entre la concurrencia acompañado del sonido áspero del chaz - chaz, de sus pies descalzos al deslizarse por el piso.

Copey era abierto en su trato al saludar. Eloy, traslucía timidez y con sonrisa pálida y desganada lo decía todo. Invariables en el tiempo, en su conducta, quedaron sembrados en el carnaval de historias y anécdotas de la ciudad. El folklore porteño los hizo suyos y les hizo un espacio en sus páginas de crónica pueblerina.

Mis padres emigraron a Maracaibo, pues la dictadura arreciaba en su violencia contra aquellos que se les oponían. Para nosotros, diseminados entre la familia, en el centro de Maracaibo, Monte Claro y Bachaquero, fueron días de apremio en donde el solicito afecto de nuestra Tía Antonia y mi tío José, morocho con mi papá se multiplicaban en caridad para estirar el escaso presupuesto para paliar nuestras angustias. Sopas humildes, viandas escasa y… caujil era nuestro menú.

Pero sobrevivimos, y en el año de 1957 regresamos al Puerto. De nuevo con los amigos de infancia, y nuestro padre halló algo de respiro en sus correrías clandestinas contra la dictadura. El 23 de Enero del 58, cae el dictador y comienza una nueva etapa en la vida de la república.

Eloy, víctima de los esbirros de la SN, muere asesinado el 22 de Enero de ese mismo año, en un oscuro calabozo de la Seguridad. Debió de haber enfrentado la muerte con la misma serenidad con que caminó por las calles de su universo, pensando, quizás en pacifica entrega, “solo soy uno más en el camino”.

Copey, sobrevivió a la barbarie. Y su imagen, iconoclasta e ingenua permaneció durante toda la década de los 60. Al igual que Eloy, se refugió en su vida simple y sencilla, inmerso en sus ideas y en su fabla incoherente, a ratos, y en su vida hecha retazos, manejando su propia lógica, como Eloy, tirándole capotazos a las cornadas duras de su existencia, con el corazón lleno de simplezas y serpentinas de esperanzas.

Julio César Guanipa 
Puerto cabello, Mayo 2014

Grísseld LecunaGarcia/Bavaresco


lunes, 19 de febrero de 2018

CUANDO LAS ACTAS HABLAN. AROA 1892


Es increíble lo que un acta te puede contar; y gracias a algunas de ellas podré narrarles una historia. Hoy nos adentraremos al pasado, haremos un viaje al pueblo mágico de Aroa, en el estado Yaracuy, en Venezuela, y nos remontaremos al año de 1892.

Les comentare que las informaciones que plasmaré, están inmersas en las actas tanto de nacimiento como de defunción y de matrimonio, obtenidas del Registro Civil  (lamentablemente no pude leerlas todas, ya que existen varias que, o están muy deterioradas, o están incompletas, borrosas ya sea por el tiempo, la humedad, porque la tinta con que fueron escritas ya se está desvaneciendo, o simplemente porque ellas, las actas, no quisieron hablar).

Plaza San Miguel Arcangel
Para los que no saben, Aroa fue un municipio cuyas tierras fueron una herencia de la bisabuela de nuestro libertador Simón Bolívar, donde las minas de cobre que allí se encontraban tuvieron una gran resonancia como consecuencia de la bonanza económica producida por la explotación del preciado metal. Y aunque ya fue nombrado en otro artículo referente a este lugar, me agrada y enorgullece volverlo a comentar, y es que el cobre que salió de las entrañas aroeñas fue utilizado en un 85% para la elaboración de  la Estatua de la Libertad de Nueva York; y para la Torre Eiffel de París, con el 35% del material venezolano.

Y ahora emprendamos el viaje, tengo solo 24 horas para recolectar toda (o casi toda) la información de ese año.....Comienza la cuenta regresiva…2018, 2000, 1918, 1900, 1895, 1892….. Hemos llegamos.


Entrada a la mina
Nos encontramos en el pueblo de Aroa, Diciembre del año 1892, donde la vida, además del calor y los mosquitos, es tranquila, al igual que la media docena de pueblos localizados en esta parte del estado. En la mayoría del año, sus calles permanecen vacías durante el día: los niños van a la escuela, los jóvenes optan por el trabajo, muchas mujeres y adultos mayores se quedan en casa, pero los hombres y algunas mujeres en edad productiva se van a trabajar, unos hacia las Minas de Cobre, otros a los talleres del Ferrocarril Bolívar y otros tantos hacia los campos. La minoría  se queda en el pueblo, tal es el caso del zapatero, el panadero, el barbero, los comerciantes, maestros, en fin, los que tienen sus negocios en el centro.

Talleres Ferrocarril Bolivar
En esta época, las profesiones, aparte de las ya nombradas, que eran muy comunes en este tiempo fueron las de agricultores, labradores, carpinteros, jornaleros, maquinistas, mecánicos y mineros. Entre las mujeres había muy poca variación, casi todas tenían como profesión “las propias de su sexo” (oficios del hogar), un ínfimo grupo eran jornaleras, lavanderas o agricultoras.

Los sistemas y los proyectos vitales de sus habitantes no les eran ajenos a estas vicisitudes por la masculinización del trabajo, las especializaciones de sus integrantes, el repertorio limitado de roles a desempeñar y a su gran dependencia del exterior (valor y ley del mineral, costes de producción y tecnología).

El jefe civil era  Juan Patricio Oviedo, cargo que desempeñaban estos jefes cada 2 años y la dupla era Francisco Ravel que fungía como su secretario, pero a finales de año fue cambiado por Felipe García Torres


No sé qué sucedió pero el actual jefe civil fue suplantado por Genaro Maya, luego por Rafael Antonio Gómez y por último, por Ramón N. Colmenares quienes eran ciudadanos autorizados por el Presidente del Concejo Municipal, Jacobo Wohnríedler.  

Me imagino que estos cambios repentinos se hacían por alguna estrategia o por algún contratiempo, problemas políticos o enfermedad que se suscitaba en ese momento. Lo cierto es que estos personajes eran muy importantes y respetados por el pueblo, ya que eran los encargados de hacer las actas de nacimiento, defunción y de matrimonios civiles.

Mis Bisabuelos Giuseppe y Maria (1917)
Para este año se presentaron 99 actas de nacimientos con el 66,66 % de niñas y el 32,34% de niños, siendo la gran mayoría hijos naturales (89), solamente 10 eran legítimos; pero no había ningún problema pues con el tiempo la mitad serían reconocidos al momento de sus padres contraer matrimonio, ese método es muy común por esta zona.

Con las de defunción se contabilizaron 63 actas y 2 solamente de matrimonio, una fue por el articulo mortis ya que la contrayente se encontraba grave de muerte, y la otra boda fue la de mis bisabuelos Giuseppe Bavaresco De Windt y María Tescari Covolo, lo hicieron el 2 de Noviembre en casa de mis Tatarabuelos Luigi Tescari e Isabella Francesca Covolo, situada en el caserío Taparito.

Viendo los numeritos, se puede determinar que en esta época a muchos caballeros no les gustaba casarse.


Trabajando en las vías del tren
Aquí todavía no existen los vehículos, solo carretas tiradas por  burros y mulas, o una que otra bicicleta, a veces daba la impresión de estar ante un pueblo fantasma; pero en la tarde todo cambiaba con el regreso de los hombres de sus jornadas laborales, se podía observar un poco más de movimiento, sobre todo las tardes en la plaza, allí se reunían los jóvenes y los viejos de distintos caseríos y poblaciones cercanas, tales como La Luz (conocida también como Pueblo Viejo), La Vega, Las Pulperías, Progreso, Casa de Tejas, Las Minas, Taparito, La Estación, Campo Alegre, El Hacha, La Ceiba, Yumare, La Titiara, Quebrada Seca y Carampampa.

Trabajador minero
Hoy en día algunas pocas poblaciones disfrutan de privilegios tales como fuentes eléctricas, recordemos que el primer caserío en obtenerla fue La Luz donde la compañía explotadora de las minas hacia su asentamiento principal, pero eso fue por los año de 1835.

En cuanto a  tragedias, este año tuvo como resultado varios fenómenos que marcaron la historia en el Municipio de Aroa  (abriendo paréntesis y haciendo memoria, para el año de 1909 esta tierra fértil y hermosa surgiría como categoría de Capital del Distrito Bolívar).  

Enumerando 3 fenómenos podemos empezar con las tragedias mineras que se han hecho presentes en muchas ocasiones a lo largo de estos casi 250 años de historia, desde que el gobernador Pedro Núñez de Meliàn comenzó la explotación de estas minas por allá por los años de 1600 y tantos. 


Entrada a la mina
Podemos contar las fatalidades sucedidas como la amputación de alguna extremidad por un derrumbe, un tiro mal ejecutado o la fractura de columna e invalidez total, que  forman parte del trágico devenir no sólo en la mina sino también en los galpones de los talleres o en las vías del ferrocarril.

La muerte, como elemento propio del riesgo del trabajo subterráneo, es un rasgo omnipresente en esta sociedad aroeña, tal es el caso del  06 de Marzo de este año, a eso de las 2 de  la madrugada, donde quedaron tapiados varios trabajadores a causa de un derrumbe interno (y según actas investigadas), se registraron varios heridos y un total de 4 cuerpos sin vida,  3 de ellos de nacionalidad  italiana y una venezolana, su nombre: Pedro Martínez, nacido en San Felipe. Cabe destacar que entre los fallecidos se encontraba Juan Tescari, quien era hermano de mi Tatarabuelo Luigi, este contaba con apenas 33 años, dejando así a una viuda y a una niña de escasos años de edad.  Estos accidentes en la mina, al igual que en los talleres del ferrocarril trajeron un impacto en familias completas, pérdida de vidas humanas, trayendo la aparición de huérfanos, viudas y la subsecuente pobreza en estos lugares.
Fabrica de las minas de cobre
Otro de estos fenómenos fueron las peleas que dejaban saldos fatales aparte de unos cuantos heridos, y eran a causa de disparos de balas o heridas con machetes, ya sea por cobro de deudas, peleas por borracheras en los bares o infidelidades. En este año hubo dos muertes sin resolver,  una por muerte repentina y la otra cuyo cuerpo fue hallado en estado de descomposición, se deduce que su deceso haya sido a consecuencias de las heridas de proyectiles halladas en su cuerpo. Además de esas muertes, hubo otras esclarecidas tales como el fallecimiento de 4 personas de nacionalidad Curazoleña, 1 de la isla de Bonaire, 4 del reino de Italia y uno de Inglaterra (Londres). 
Mineros en accion
Otros fallecimientos pertenecían a personas de esta tierra generosa, nacidas en estados tales como Falcón, Carabobo, Aragua y Yaracuy (Cocorote, Aroa y San Felipe). La gran parte de estas personas mueren por no tener asistencia médica. Así pues, en este paraíso minero se vive con fuerza la tragedia y el luto asociado al trabajo, el dolor de la pauperización, el conflicto, la esperanza por un mundo más justo y con más reconocimiento.


Talleres del ferrocarril
Sus habitantes y la gran mayoría de extranjeros, exhaustos buscaron por décadas dejar atrás las lámparas de aceite, la ropa confeccionada con sacos de harina, los cascos de cuero y chancletas usadas en vez de zapatos de seguridad, jornadas más accesibles para así alcanzar una muy buena jubilación.
Y la última pero no menos importante eran las enfermedades tales como hidropesía, calentura, espasmos, dolores de estómago, tétano, pulmonía, mal parto, síncope del corazón, fiebre tifoidea o gangrena en el estómago que por no ser asistidos, fallecían irremediablemente.  Estas enfermedades sin una ayuda médica, produjeron un índice de mortalidad infantil enorme, el 56.25 % sobre el 43.75 de muertes en adultos.

Para esta fecha, Venezuela era el 6º productor mundial de cobre……

Me quedan unos cuantos minutos, debo volver a mi época, pero reviso fugazmente y leo que a finales de año comienza el agotamiento de las ventas y  esto marcaría el final de la era de prosperidad en las minas. Así, todo cambiaría en la explotación y trabajo, por nimio que esto sea, afectaría la estabilidad de la vida y la relación con el futuro tanto de la familia como de la comunidad. 

Pero todavía tenemos el ferrocarril, las comunicaciones entre las poblaciones adyacentes a Aroa la haran próspera y de gran importancia, todavía le queda vida…….!

Ya no tengo tiempo, debo regresar… 1892, 1895, 1900, 1918, 2000, 2018.......!

 Grisseld LecunaGarcia/Bavaresco

Fuentes:
Actas de nacimientos, defunción y matrimonios del Registro Civil de Aroa, Estado Yaracuy, Venezuela.


Tirado Reyes, Carlos. Crónicas de Aroa.

Valery, Carlos y Surga José. Contribución a la Historia económica de las Minas de Aroa.

http://gris-sehlita.blogspot.com/2017/10/cosas-sencillas-pero-importantes-que.html

http://gris-sehlita.blogspot.com/2017/01/un-viaje-al-ferrocarril-y-las-minas-de.html

martes, 6 de febrero de 2018

LA CARTA QUE MI MADRE ME HUBIESE DEJADO


Siempre imaginé que si mi madre hubiese sabido que le quedaba poco tiempo de vida y si la demencia senil no la hubiese atacado tan ferozmente, me hubiese dado sus últimos consejos o quizás dejado una carta, aunque no fue de mucho escribir y a finales de su vida no le provocaba ni siquiera estampar su firma cuando íbamos a cobrar su pensión al banco. Pero, recopilando sus palabras, algo así me hubiese escrito:

Mi amada Cheliña:
Si ahora te encuentras leyendo esta carta es porque el destino nos ha separado físicamente, lamentablemente no he podido decirte una vez más de frente cuanto te amo. Significaste mucho para mi.
Aun cuando la vida nos haya separado, siempre estaré en alguna parte cuidándote a ti y a tus hermanos. Se fuerte mi amor, tu puedes, no estaré físicamente pero si en espíritu y corazón.
Selita, Tu más que nadie sabes que las cosas pasan por alguna razón y no pierdas tiempo tratando de atormentarte por lo que pudiste haber hecho y no se dio. 

Reconfórtate con el hecho de que compartimos un valioso tiempo juntas, que nos amamos como nadie y ese amor siempre estará en el aire que te roce y cada vez que respires.
Algo muy bueno debí de haber hecho para merecer a un hombre tan maravilloso como tu padre, a unos hijos fabulosos como Ustedes y unos nietos hermosos como los que me regalaron tus hermanos. Me llevo en mi corazón los recuerdos de todos los momentos que compartí con Ustedes, los últimos a tu lado; hija lo hiciste bien. 

Esos tres últimos años que compartimos más íntimamente, que comenzaste a ver mis fallas y olvidos,  fueron mucho mejor aun cuando en mi mente no recordaba tantas cosas, pero allí estabas tú para traerlos a mi memoria. 
Griss, nunca te olvides de Dios y no llegues a pensar que él ha sido quien me alejo de ti como lo hizo con tu padre, todos tenemos una misión en la vida y debes asimilar que la nuestra había llegado a su fin.
No olvides tus oraciones por las noches, en ellas también estaré acompañándote, se agradecida por lo mucho que tienes siempre y no olvides ser buena y generosa con tus hermanos, también con los que te rodean, pues para recoger los frutos primero hay que sembrar las semillas.

María Grísseld; disfruta de la vida, vive tú tiempo, no te enconches y ve tras tu felicidad, no olvides que donde sea que me encuentre siempre estaré infinitamente agradecida y orgullosa de ser tu Madre.
Todavía te espera una vida maravillosa, te lo aseguro, aun cuando hoy mires todo oscuro el sol volverá a brillar muy pronto. 

Gracias por hacerme la madre más feliz y dichosa, gracias por el tiempo compartido y gracias por entregarme lo más valioso que posees: tu corazón.

Siempre estaré a tu lado.
Te ama infinito,
Tu Mamá.

Grisseld LecunaGarcía/Bavaresco

                          Mi Madre 
Carmen Emilia García Robles de Lecuna Bavaresco
(Noviembre 12 de 1927 - Septiembre 30 de 2017)



domingo, 28 de enero de 2018

EL CORONEL WOODBERRY, UN PRÓCER POCO CONOCIDO.

George Woodberry Pitman, nació 13 de abril de 1792 en Claines, Worcestershire, Inglaterra, Reino Unido. Sus padres fueron George Woodberry Mills y Maria Pitman, quienes tenían una muy buena posición económica por lo que le dieron una excelente educación tanto a él como a sus hermanos William y Elizabeth. Vivió su niñez y juventud en las afueras de Worcestershire. 
A finales de 1818 de 26 años llega a Venezuela junto a su hermano, William. Dicen que éste ya vivía en Venezuela. George llega con el grado de Teniente luego de haber combatido en 1815 con el ejército británico que lucho en Waterloo contra Napoleón Bonaparte.
Venía de Trinidad ya que estaba en la isla aquejado de reumatismo. Fue contactado y recomendado a Simón Bolívar por Guillermo White como lo dice la carta fechada el 29 septiembre de 1818. Documento 3302. 

Fue admitido al servicio de la República de Venezuela el 26 de Agosto de 1818 por su Excelencia el Libertador Presidente Simón Bolívar, a servir como Capitán Ayudante de Campo y el 20 de Octubre de ese mismo año fue nombrado su Edecán.

Se embarcó en Angostura para la Isla de Margarita en una comisión al mando del General Juan Bautista Arismendi y asistió al embarco de artillería y demás efectos para el sitio de Cumaná.

El 25 de Marzo de 1819 fue nombrado el General Rafael Urdaneta, Primer Ayudante del Estado Mayor.
En el Cuartel General de Maturín, el 20 de Agosto de 1819, fue nombrado Ayudante General y Encargado del Estado Mayor General del Oriente en sustitución del General Antonio José de Sucre.
Durante los meses de Marzo y Abril de 1820 estuvo en las ocupaciones del Caroní, donde a costa de un extraordinario trabajo formó un mapa de aquella parte de la provincia de Guayana, hasta la desembocadura del Río Cuyuní. Dicho mapa fue puesto en las manos del Vice-Presidente Juan German Roscio.
Ese mismo año fue nombrado Jefe del Estado Mayor de la Segunda División de Operaciones.
Cuando el armisticio, estuvo en la organización del Ejército y Parque y pasó con el General Rafael Urdaneta a la Provincia de Coro. El 8 de julio marchó con la Primera Brigada con destino al occidente, pero tuvo que pasar a San Carlos para encargarse del Estado Mayor de Operaciones contra Puerto Cabello en lugar del General Bartolomé Salom.
Se halló en el ataque de los españoles en la línea la Naguanagua, el 18 de Agosto de 1821 y asistió al primer sitio como Jefe del Estado Mayor del Departamento de Ejército.
El 25 de Julio pasó a Valencia con orden de su Excelencia el Comandante General para dirigir y disciplinar el depósito.
Castillo San Felipe, Puerto Cabello
Con el grado de Coronel entra a servir con el General José Antonio Páez como Jefe del Estado Mayor del Ejército de Los Llanos, tocándole la acción de la Toma de Puerto Cabello, donde el ejército patriota atravesó los manglares de noche con el agua al pecho para derrotar a los realistas que se habían hecho fuertes en el Castillo San Felipe.
Con el paso de los años el General Páez resuelve separar el departamento Venezuela de la Gran Colombia, asumiendo su presidencia, y designa al Coronel Woodberry como jefe del ejército de Venezuela, cargo que desempeño por algunos años.
Woodberry era masón, y pertenecía a la Logia La Amigable N° 25, al Oriente de Baltimore, Maryland, Estados Unidos, y se verifica en un acta que firmó en 1823 junto a José Antonio Páez.  En la  justificación de su soltería, el 11 de septiembre de 1824, indica que es católico, apostólico romano, ya que fue bautizado en Francia, cuando estaba en campaña militar. Lo juró por la cruz de su espada.
Acta boda civil de George y Ana
El 20 de septiembre de 1824, nueve días después de que le entregaran la justificación de soltería, se casa con la valenciana Ana Vera Ascanio (1807), los testigos de la boda fueron los padres de ella, Fernando Vera y Ángela Ascanio.
Se establecen en Valencia procreando tres hijos; George, Guillermo Fernando y Georgina.
Le conceden la nacionalidad el 17 de febrero de 1825 en La Gran Colombia. En el Archivo General de Colombia se encuentra la solicitud de él pidiendo su naturaleza a la Gran Colombia con fecha 24 de diciembre de 1824.

Mercedes Woodberry Hidalgo, nieta del
Coronel e hija de George Woodberry Vera
Al Coronel George Woodberry se le concede su solicitud de retiro el 25 de Julio de 1825, con goce de fuero, uniforme de su clase además de 66 pesos y 5 reales de sueldo mensual.
Aun así, se tiene constancia de que él siguió sirviendo al Ejército ya que en 1828 en el Archivo General de la República, hay un resumen de una ficha, que señalaba que “...él solicitaba urgentemente su cambio de residencia de Valencia para Caracas... porque no soportaba el calor y los mosquitos....".
George Woodberry fallece el 14 de Julio de 1833 en la Ciudad de Puerto Cabello a la edad de 41 años. Fue enterrado sin honores de prócer de la independencia en el Cementerio de los protestantes, también llamado Cementerio de los Alemanes y Judíos, de esa ciudad porteña.
Entrada al Cementerio de los
Alemanes o protestantes en Maracaibo
Al tiempo, quizás 2 años después, su cuerpo es exhumado y trasladado al nuevo cementerio de los alemanes en Maracaibo, conocido como de los protestantes construido en 1834. Este cementerio se clausura en 1842 y es saqueado para robar el mármol de los monumentos. Posteriormente es demolido en ese mismo año para dar paso a una nueva edificación. En 1879 se inauguró el nuevo cementerio de la ciudad, llamado “El Cuadrado”

Y aunque hoy en día no se tiene conocimiento de donde se hallan los restos mortales del Coronel George Woodberry Pitman, su nombre está escrito en la Cúpula del Palacio Federal Legislativo (Capitolio Federal), y en el Paseo de los Próceres en Caracas.

Mientras tanto, su traslado al Panteón Nacional sigue pendiente.


Grísseld LecunaGarcía/Bavaresco

Fuentes:
Especial agradecimiento a Luisa Henríquez, quien me hizo conocer esta gran historia, la de su tatarabuelo, además de facilitarme documentación de su padre Gustavo Henríquez Amado.



Rodrigo de J. García Estrada. "La condición de extranjero en el tránsito de la Colonia a la República en la Nueva Granada, 1750-1830", 2012, Universidad Andina Simón Bolívar, Sede Ecuador Área de Historia, Doctorado en Historia, pág. 304


DOS CUENTOS..... DOS RELATOS.

Y así dejando volar la imaginación; dos cuentos y dos relatos, espero les agrade. TRENZARÉ LA TRISTEZA Decía mi abuela que cuando un...