lunes, 31 de mayo de 2021

UNA REFLEXION CON DOS BUENAS MORALEJAS

En una mañana clara, con un sol radiante se encontraban en la selva  discutiendo el burro y el tigre: 

-¡¡El pasto es azul!!!! - Decía el burro

El tigre respondió: - ¡¡¡No!!!, el pasto es verde -

La discusión se calentaba y no llegaban a nada, entonces decidieron someterlo a un arbitraje, y para ello concurrieron ante el león, el Rey de la Selva.

 


Ya antes de llegar al claro del bosque, donde el león estaba sentado en su trono, el burro empezó a gritar:

-Su Alteza, ¿No es cierto que el pasto es azul?-

El león respondió: -Cierto, el pasto es azul.-

El burro se apresuró y continuó:

-El tigre no está de acuerdo conmigo y me molesta, por favor, castígalo.-

El rey entonces declaró:

-El tigre será castigado con 4 años de silencio.-

El burro saltó alegremente y siguió su camino, contento y repitiendo en un solo canto:

♪ ♫ -El pasto es azul, el pasto es azul- ♫ ♪...

 


El tigre aceptó su castigo por 4 años, pero antes le preguntó al león.

-Su Majestad, ¿por qué me ha castigado?, después de todo, el pasto es verde.-

El león respondió:

- De hecho, el pasto es verde.-

El tigre preguntó:

-Entonces, ¿por qué me castigas?-

El león respondió:

- Eso no tiene nada que ver con la pregunta de si el pasto es azul o verde. El castigo se debe a que no es posible que una criatura valiente e inteligente como tú pierda tiempo discutiendo con un burro, y encima venga a molestarme a mí con esa pregunta. - 


Moraleja 1:

Jamás pierdas tiempo en discusiones que no tienen sentido... Hay personas que por muchas evidencias y pruebas que les presentemos, no están en la capacidad de comprender y otras están cegadas por el ego y lo único que desean es tener la razón aunque no la tengan. 

Moraleja 2 -- política:

Vota por quien te parece mejor y no pierdas el tiempo discutiendo con un burro, de lo contrario serás castigado por cuatro años más.

 

Tu paz y tu tranquilidad valen más.

 

Anónimo / Grísseld LecunaG/Bavaresco

 

Fuente:

 QUE CONSTE,…SON REFLEXIONES! (pirapolitica.com)

Educación "ZONA CERO" - Publicaciones | Facebook

 


jueves, 20 de mayo de 2021

CARAOTICA Y LA PANDEMIA DE 1919 EN PUERTO CABELLO

En el año de 1919, la ciudad de Puerto Cabello sufrió los rigores de una epidemia diagnosticada como "gripe española", cuyo saldo trágico cubrió de dolor a gran parte de la población porteña. La enfermedad no respetó clases sociales: rico y pobres, blancos y negros, fueron victimas de este morbo, que según los médicos sanitaristas procedía de España.


En la sabana de Santa Lucia (donde hoy se sitúan las residencias militares, frente a las instalaciones de los diques y astilleros navales), se acondicionó un terreno para sepultar los centenares de cadáveres que la peste dejaba en su tránsito de muerte por todos los rincones del pueblo. La sanidad encargó a un cochero el cual le llamaban "Caraotica", para que efectuara el trabajo de transportar la peligrosa carga hasta su última morada.

Caraotica fue un personaje muy popular que permaneció hasta finales de la década del siglo XX. Nunca se supo su nombre ya que perdió su identidad entre el humo maloliente del tabaco y el exceso de alcohol barato alojado en su esquelética humanidad.


El medio de transporte era un carretón tirado por una escuálida mula que a diario hacían el recorrido por las calles y callejones donde el luto ensombrecía el corazón de sus habitantes.

En cada vivienda, Caraotica hacia su visita macabra, después de tocar la puerta, preguntaba con voz melosa - ¿Cuántos muertos hay en esta casa?-

Los cadáveres recogidos a domicilio para llevarlos a la fosa común de Santa Lucia, llenaban el apretado espacio de aquel peculiar transporte urbano. Uno, dos, tres y hasta diez, contaba con amplia sonrisa "el cochero de la muerte". Por cada cliente cobraba un bolívar y el premio de una botella de caña blanca en cada viaje.

Con el tiempo se creó entre algunos habitantes un morboso rumor sobre la conducta de Caraotica y su cadavérica clientela; decían que, cuando algún viajero infortunado tirado al carretón por un diagnóstico improvisado sobre su muerte, lograba sobreponerse durante la dura travesía y gritaba desesperado para advertir al conductor que él vivía, el célebre caraotica le respondía con toda la mala intención que su estado etílico le permitía:

-¡ Cállese carajo...! ¡Usted está muerto y al joyo va...! - Y asi era.


Grísseld LecunaG/Bavaresco


Fuente:

- Miguel Elias Dao. Puerto Cabello, Pinceladas Históricas.

- Voces del tiempo que confirman dicho acontecimiento



jueves, 13 de mayo de 2021

Y SUCEDIO EN EL CASTILLO SAN FELIPE EL FUERTE

 

El 23 de enero de 1913, hubo una explosión en el Castillo San Felipe el fuerte. La población civil de Puerto Cabello corrió atemorizada hacia la zona portuaria, pues información detallada de esta tragedia, hizo circular muchos rumores acerca de un posible conflicto interno entre la población penal y las autoridades encargadas de su custodia. Para esa época Juan Vicente Gómez era el presidente de Venezuela.


Como se sabe, en ese castillo funcionaban los talleres de la Penitenciaria General de Venezuela y ese día se originó en la Sala de Armería, una tremenda explosión en horas de la mañana, en el preciso momento en que los reos trabajaban en la elaboración de cartuchos de salvas, donde privó la imprudencia en el manejo de esos utensilios. 

Este trabajo se efectuó por órdenes directas del director del Dique y Astillero Nacional.


Catorce fueron los infelices penados que encontraron la muerte de manera inmediata aquel día y trece trasladados de urgencia al Hospital Municipal donde quedaron bajo estricta observación médica. 

A los días siguientes, fallecieron cinco más, a causa de las múltiples quemaduras sufridas.

Grísseld LecunaG/Bavaresco


Fuentes:

Miguel Elías Dao. Puerto Cabello pinceladas históricas.

Miguel Flores Sedek. Puerto Cabello, breve cronología histórica.