lunes, 22 de septiembre de 2014

JAMES DEAN Y SU INOLVIDABLE AMOR.

El 25 de noviembre de 1954 fue un día que dejó marcas, al menos, para dos personas. Una de ellas, era una chica italiana que, como su hermana gemela, había decidido hacerse actriz y soñaba con llegar a Hollywood. La chica, cuando era una adolescente, filmó en su país dos películas que la hicieron famosa. Tan famosa como para ser llevada a Hollywood y cumpllir su sueño.

 Todo el mundo conocía a Pier Angeli, la chica para la que ese día era importante. No era para menos. Estaba en la iglesia y era el día de su casamiento. Se casaba con el cantante Vic Damone

La otra persona para la que ese día era especial, estaba afuera de la iglesia, sentado bajo la lluvia. Era un chico miope y desaliñado, de poco más de veinte años, y parecía esperar que ocurriera alguna cosa. Había sido el novio de Pier Angeli hasta que la madre de ella usó todos los recursos y consiguió separarlos. No le gustaba para su hija. Ella merecía algo mejor. Vic Damone estaba bien, era un cantante bastante conocido, hijo de italianos y católico. Mucho más apropiado como marido que ese chico bastante raro, también actor pero poco conocido.

El chico había acabado de filmar "Al este del Edén", haciendo su primer papel protagónico, pero la película no se estrenaría hasta marzo del año siguiente. Faltaban unos meses para que comenzara a convertirse en uno de los actores más famosos del mundo y en uno de los mitos del cine. Mientras tanto, ese día de noviembre, James Byron Dean esperaba alguna cosa, sentado bajo la lluvia, enfrente de la iglesia en la que se casaba Pier Angeli.

A los nueve años, James perdió a su madre. Ella murió de cáncer y el niño se quedó sin la única persona que le hacía sentirse querido y comprendido. Su padre, un técnico dental, era uno de esos tipos que no pueden hacerse cargo de sus hijos, así que mandó a James con su hermana. El matrimonio de Ortense y Marcus Winslow vivían en una granja de Fairmount, un pueblo de  Indiana. Eran cuáqueros y seguían los consejos del Reverendo James DeWeerd, que estaba al frente de la comunidad cuáquera. El pastor se interesó en James. Le inculcó el interés por el arte y en otros asuntos. Realmente, se mantuvo muy cerca del niño. Tan cerca como para abusar sexualmente de él y causarle un trauma por el resto de su vida. 

Cuando pudo irse, James se fue a Los Ángeles. Tenía dieciocho años y quería ser actor. 

Estuvo en la universidad y viajó a Nueva York para estudiar en el Actor´s Studio. Tomó como modelo de actuación a Marlon Brando, a quien le copiaría el modo de hablar, los gestos y hasta los tics pero, como le dijo el mismo Brando a Truman Capote, nadie parecía darse cuenta. 

Después de algunos papeles insignificantes en cine y alguna actuación algo destacada en teatro, Elia Kazan lo eligió para el papel de Cal Trask, en "Al este del Edén", basada en la novela de John Steinbeck. Kazan, justamente, había dirigido a Brando en "Nido de ratas, y era tan bueno en el trabajo como tan canalla como delator de sus amigos comunistas durante la caza de brujas del maccartismo. 

El papel del fracasado boxeador Terry Malloy, de "Nido de ratas", habia sido dado a Paul Newman y de repente Kazan se lo habia quitado para dárselo a Marlon, de alli Newman y Brandon se enemistaron por el resto de sus vidas. A pesar de ser un hombre casado y conocerse varias de sus relaciones con mujeres, se comentaba la homosexualidad de Kazan. Y ese cambio repentino podía tener una explicación: que Brandon se lo había ganado en la cama. El propio Paul, que había quedado muy resentido, se encargaba de afirmarlo. Claro, mucho tenía que ver la envidia. 

Un paso más y se llegaba a que Brando y James habían conseguido los papeles principales por acostarse con él. En fin, que la relación con Kazan hizo que, de ahí en adelante, la homosexualidad de James se insinuó toda vez que se pudo. No parecía convencer a nadie que se le viera con muchas mujeres cuando se radicó en Hollywood.

Ana María Pierángeli era italiana y, desde niña, quería ser actriz. Como su hermana gemela, María Luisa, que se hizo llamar  Marisa Pavan. La madre de las gemelas estaba todo el tiempo junto a ellas, siguiendo paso a paso sus carreras y llevándolas a cuanta prueba cinematográfica había. Finalmente, su interés en el destino de sus hijas, tuvo éxito y Ana María, a los dieciséis años, consiguió un buen papel en "Mañana será tarde", junto a Vittorio de Sica. La película fue un éxito mundial y, de la noche a la mañana, todos conocían a Ana María. 

Al año siguiente, en 1950, filma "Mañana será otro día", que se convierte en su pasaporte a Hollywood. Le cambian el nombre sin demasiado esfuerzo de imaginación y, partiendo su apellido, la llaman Pier Angeli. 

Filma una media docena de películas, se hace más famosa todavía, tiene un romance con Kirk Douglas, con el que había trabajado en "Tres amores", y, en los primeros meses de 1954, conoce a James Dean. 

Si algo tienen en común James y Pier Angeli es el modo vertiginoso en el que viven la vida. Cuando comienzan a ser novios tienen 23 años, él, y 22 años, ella. Todo lo hacen con intensidad y con la pasión de los que parecieran creer que no van a llegar a viejos. O no quisieran llegar a serlo. Se los veía unidos y contentos, yendo a fiestas, caminando por las calles, o andando en autos que James manejaba a gran velocidad. Nadie tenía dudas de que esos dos formaban una pareja muy especial.

Sin embargo, no estaban destinados a estar juntos sino unos pocos meses. Los suficientes como para dejar una huella imborrable en cada uno de ellos. La madre de Pier Angeli, que, de verdad, tenía influencia sobre ella, la separó de él. No le gustaba ese chico para su hija, la estrella. ¿Cómo iba a estar junto a alguien que no se preocupaba por su ropa, que había días en que no se afeitaba, que andaba en autos apretando a fondo el pedal acelerador, que no era católico, y que andaba con mujeres y, según se comentaba, también con hombres?

En definitiva, Pier Angeli no era más que una chica italiana de Cagliari que buscaba un marido que la quisiera y le diera hijos. Le hizo caso a su mamá y, con la misma rapidez con la que hacía todo, en el mismo año en que rompe su noviazgo con James, se casa con Vic Damone, el cantante.

James, en un año y medio, filma tres películas: "Al este del Edén""Rebelde sin causa" y "Gigante". Le alcanza para ser dos veces nominado al Oscar e ingresar en el selecto grupo de los mitos del cine de Hollywood. 

En 1955, está filmando "Gigante", con Rock Hudson y Elizabeth Taylor, y el 30 de septiembre sale al camino con su Porsche. James corre carreras de automóviles, su otra pasión. Va hacia Salinas a participar en una.

Por alguna razón, hace un par de cosas que no encajan demasiado. Una ocurre la noche anterior, cuando le regala su gato a Elizabeth Taylor, diciéndole que tiene miedo que le suceda alguna cosa, como si hubiera tenido un presentimiento o hubiese tomado una decisión.

La segunda: no lleva el coche enganchado en un remolque sino que decide conducirlo, lo que no es habitual cuando se lleva un auto de carrera a una pista de competición. Los dos actos sirven para hacer creer que había decidido suicidarse. Fue lo que muchos dijeron. Sin embargo, no hubiera sido muy correcto de su parte decidir el suicidio estando acompañado por su amigo y mecánico, Bill Hickman, que iba a su lado.

Un estudiante manejaba un Ford. Iba en sentido contrario al de James y su Porsche. Chocaron de frente. Bill salió despedido y cayó en la banquina, con la mandíbula y la pierna rota, y siguió vivo para matarse en otro accidente, años después. El estudiante se quebró la nariz. James Dean se mató. 

Después de su muerte, un doble lo sustituye en las escenas finales de "Gigante" y corren los comentarios sobre su romance con Elizabeth Taylor. 

Otros, afirman que el romance ha sido con Rock Hudson, que, después del accidente y el fin del rodaje, cae en una profunda depresión. Rock, casi treinta años después, será lo suficientemente valiente como para convertirse en el primer hombre famoso en declarar públicamente estar enfermo de "la peste rosa" , como se le llamaba al sida en los años ochenta, en obvia alusión a la homosexualidad. 

Pier Angeli, entre tanto, sigue con su vida. Se divorcia del cantante cuatro años después de haberse casado y de haber tenido un hijo. Ella y su carrera de actriz van en un tobogán directo al arenero. 

Vuelve a Italia, filma unas películas mediocres, se casa por segunda vez, en 1963, con el compositor Trovaioli, tiene otro hijo, se separa en 1966, aunque el divorcio legal se produce tres años después. Queda poco de lo que era. Mientras James Dean fue un símbolo de la rebeldía y de una juventud que se sentía incomprendida, Pier Angeli, personificó la inocencia, una de esas chicas a las que uno imagina llegando virgen al matrimonio. Pertenecían a castas diferentes. Por alguna razón, el destino los juntó durante un tiempo corto. Pero lo bastante intenso como para dejar una huella en la historia de los romances del siglo XX. 

James se mató a los veinticuatro años. Pier Angeli, a los treinta y nueve. Se suicidó con barbitúricos. Dejó una nota.

 No había demasiadas palabras. Apenas las necesarias para decir que James Dean había sido el único gran amor de su vida.  


Grisseld LecunaGarcia/Bavaresco

http://www.juancarlosboverihistorias.com/search/label/james%20dean%20y%20pierangeli

http://www.wikipedia.com




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