viernes, 10 de junio de 2016

LAS ESTATUAS DE MI MALECÓN PORTEÑO

En el malecón de mi Puerto Cabello existían 4 hermosas estatuas cuyas figuras humanas representaban las estaciones del año.

Las Cuatro Estaciones: Primavera, Verano, Otoño e Invierno; hoy día ubicadas en las adyacencias de la Casa Guipuzcoana, que, lamentablemente, han pasado hasta cierto punto inadvertida en su nueva ubicación..

Estas hermosas obras de un altísimo valor artístico, las cuales fueron fundidas en Francia, no son de bronce, como algunos han creído, sino de hierro colado, y que fueron restauradas por el escultor Julio César Briceño.


La primera pieza, la alegórica a la Primavera, se presenta como una bella joven adolescente de cabellos recogidos al estilo de las musas griegas.

Esta vestida con una túnica que parece arrastrar y que ella recoge un poco con su mano izquierda.


La segunda escultura es el Verano, representado por un sonriente jovencito, ataviado con una túnica corta.

Este joven quien parece desenfundar con su mano derecha un cuchillo, mientras posa en actitud de ataque delante de una especie de follaje. 


La tercera imagen es la alegoría al Otoño, estación que se presenta como un atractivo efebo de cabellos crespos ataviado con una corta túnica y capa.

Este personaje, esta llevando en su mano derecha una suerte de hoz, mientras que con la izquierda sostiene una larga vara que apoya entre la maleza detrás suyo.


La última pieza es el Invierno, el cual ha sido representado como una mujer de avanzada edad vestida con túnica y velo, los cuales sujeta con la mano izquierda, mientras que con la derecha parece señalar un lugar debajo de ella.

Esta anciana lleva en su cabeza una corona de flores.


"Las Cuatro Estaciones" estuvieron en las esquinas de la plaza Bolívar de Caracas desde el año 1874 y por circunstancias poco conocidas fueron desplazadas de este lugar y trasladadas al patio del Capitolio de Valencia, de donde al ser retiradas las guardaron posteriormente en un depósito.

Luego, el Concejo Municipal de Puerto Cabello, presidido por don Miguel Urbano Taylor, aprovechó esta coyuntura la cual coincidía con la construcción de El Malecón, para ubicarlas en este espacio de gran significado turístico, transformándose en el único símbolo porteño.

Hoy día yacen en las inmediaciones de la Casa Guipuzcoana donde permanecen tristes y lúgubres, añorando mirar al mar otra vez como en los tiempos de antes.


 Grisseld LecunaGarcia/Bavaresco

2 comentarios:

  1. Es raro. Mi familia sale del Puerto en 1940 para venirse a Caracas y nunca oí hablar de esas estatuas. Puente adentro y puente afuera, el águila y sus cadenas, el ostral, la iglesia de San José y el Templo Nuevo (hoy catedral), el teatro, las islas que protegen al puerto y aseguran la tranquilidad de su mar, pero no esas estatuas que, por demas, son muy bellas y espero recuperen un sitio digno de ellas. Gracias.

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    1. Hola Olmar, tu familia no llego a conocerlas, puesto que el paseo Francisco de Miranda, hoy llamado El Malecón, se construyó en la década de 1950, con sus sirenas de piedras (una es una mujer y la otra, una sirena), sus fuentes luminosas y por supuesto, las hermosas esculturas llamadas las 4 estaciones (La Primavera, El Estío (o verano), El Otoño y El Invierno)... Saludos.

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