jueves, 19 de julio de 2018

EL TIGRE Y LA LIEBRE....UNA HISTORIA DE REFLEXION

Esta historia interesante la leí de la psico-oncologa, Montse Parejo, en cuyo final nos regala una reflexión sobre este escrito.

Este joven tenía una gran decepción… Su amargura absoluta era por la forma tan inhumana en que se comportaban todas las personas. Al parecer, ya a nadie le importaba a nadie.

Y así comienza…

Un día, dando un paseo por el monte, vio sorprendido que una pequeña liebre llevaba comida a un enorme tigre malherido, el cual no podía valerse por sí mismo. Le impresiono tanto al ver este hecho, que regresó al día siguiente para ver si el comportamiento de la liebre era casual o habitual.

Con enorme sorpresa pudo comprobar que la escena se repetía: la liebre dejaba un buen trozo de carne cerca del tigre. Pasaron los días y la escena se repitió de un modo idéntico, hasta que el tigre recuperó las fuerzas y pudo buscar la comida por su propia cuenta.

Admirado por la solidaridad y cooperación entre los animales, se dijo: “No todo está perdido… si los animales, que son inferiores a nosotros, son capaces de ayudarse de este modo, más lo haremos las personas”.

Y decidió hacer la experiencia: se tiró al suelo, simulando que estaba herido, y se puso a esperar que pasara alguien y le ayudara.

Pasaron las horas, llegó la noche y nadie se acercó en su ayuda. Estuvo así durante todo el otro día, mucho más decepcionado que cuando comenzamos a leer esta historia, con la convicción de que la humanidad no tenía el menor remedio, sintió dentro de sí todo el desespero del hambriento, la soledad del enfermo, la tristeza del abandono….su corazón estaba devastado, ya casi no sentía deseo de levantarse, entonces allí, en ese mismo instante, lo oyó…. ¡Con que claridad, Una hermosa voz, muy dentro de él, le dijo: “Si quieres encontrar a tus semejantes, si quieres sentir que todo ha valido la pena, si quieres sentir creyendo en la humanidad, para encontrar a tus semejantes como hermanos, deja de hacer de tigre y simplemente sé la liebre”.


Reflexión:
Puede ser que a lo largo de nuestra vida hayamos sido más tigres que liebres. Tomar conciencia de nuestra vida, de nuestro interior, de lo que pensamos y de lo que sentimos, nos transforma. La imagen que tenemos de nosotros está tejida de pensamientos de lo que creemos ser, no de lo que realmente  yo “soy”. No me canso de repetir que las cualidades que cultivamos en nuestra mente y en el corazón influyen poderosamente en nuestro bienestar físico y psicológico.

El desarrollar nuevas capacidades que nos lleven a poder percibir, actuar, pensar y sentir de otra manera no solo propicia una mejor salud  una mayor felicidad, sino que además como demuestran estudios actuales pueden modificar nuestra fisiología y nuestra neurología.
Hay muchas maneras de ayudar a los demás, a veces un simple gesto tiene mucha más fuerza de lo que podríamos imaginar. Ya lo decía el escritor León Tolstoi, “El que ayuda a los demás se ayuda a sí mismo”. Muchas veces delegamos en los demás lo que deberíamos hacer nosotros, si el otro no me ama, no me respeta o no me cuida como yo necesito, decimos “mi vida no vale nada” y no nos damos cuenta que somos nosotros, los que debemos darnos todas las atenciones, mi vida empieza y acaba conmigo, con la persona que vamos a convivir el resto de nuestra vida es con uno mismo.

Montse Parejo                                                                    

Grisseld LecunaGarcia/Bavaresco  

Fuente:

losrelatosdemontse.blogspot.com/2017/03/el-tigre-y-la-liebre.html

www.tengoseddeti.org/apuntes-del-camino/la-liebre-y-el-tigre/



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