miércoles, 21 de julio de 2021

EL PRIMER BUQUE A VAPOR EN PUERTO CABELLO Y SU PRIMER FARO GIRATORIO

El primer buque a vapor accionado por medio de calderas, que ancló en la rada de Puerto Cabello, fue el norteamericano “Flamez”, procedente de Nueva York, el día 12 de febrero de 1842. El acontecimiento fue presenciado por numerosas personas, desde Playa Blanca hasta el sector conocido como “La Muralla” (hoy, el Malecón). La nave con su alta chimenea vomitando espeso humo se consideraba como signo de progreso en el transporte marítimo.

Con el tiempo, floreció el intercambio comercial, acompañado de nuevos requerimientos. Los viejos galeones fueron desplazados por embarcaciones de vapor. Pero la travesía por las costas venezolanas estaban a merced de accidentes marinos, elevándose las probabilidades de colisión por las noches. 

 

Es asi como en ese mismo año (1842), los integrantes del Concejo Municipal, solicitaron al Congreso Nacional, la construcción de un faro en el sitio donde existían las ruinas del antiguo “Fortín de La Puntilla”. Era necesario, argumentaron, dotar a este puerto de una señal luminosa que advirtiera a los navegantes procedentes de todos los mares del continente, cualquier problema en las áreas de costa para el atraque final.


 

Esta solicitud fue atendida años después, con un faro giratorio con luces de colores. Su primer constructor fue Teodoro Chataing, ingeniero, militar y activista político. Trabajo en varias obras de interés público; sin otorgársele la ostentosidad de otros constructores del siglo XIX. Nació en Caracas en 1828, hijo de Alejandro Chataing Jourdan, natural de Guillboeuf, Francia y María Manuela De Monteverde y Benítez de Lugo.

 

A pocos años de inaugurar la obra (1893), ocurrió un incendio, los fuertes vientos, quebraron los cristales del foco, y el fuego hizo lo demás. Debido a eso, hubo otros trabajos para restablecer el servicio, es así como en 1900 se logró ponerlo nuevamente en servicio.


 

Es de hacer notar que, el viejo faro, ya centenario, ubicado en la actualidad en Punta Brava, sede de la Base Naval de Puerto Cabello, no corresponde al original edificado por Teodoro Chataing. 

 

Grísseld LecunaG/Bavaresco


Fuente:

.- Dao, Miguel Elías. Puerto Cabello, pinceladas históricas. Pág. 62

.- Cuando la luz llegó a los mares de Venezuela – CORREO DE LARA. Elvis López


jueves, 15 de julio de 2021

TRES INSIGNES PARTERAS PORTEÑAS

En el pasado, el oficio de las parteras formó parte de la civilización prehispánica, por tanto, su función cobró también una dimensión ritual y social. En ningún caso el nacimiento de un individuo era visto como un asunto aislado, por el contrario, era un acontecimiento que involucraba a toda la comunidad. Las parteras eran mujeres que iban de casa en casa y de pueblo en pueblo. Durante siglos ellas fueron médicas sin titulo; excluidas de los libros y de la ciencia oficial.


A partir de 1827 la Facultad Médica de Caracas inicio un programa de otorgamientos de credenciales a aquellas personas que demostraran poseer los conocimientos, aptitudes y destrezas para la asistencia de los partos.

Entre 1827 a 1877, dicha Facultad caraqueña concedió apenas seis títulos de partera, mereciendo especial mención el 1º de septiembre de 1851 a la porteña:

PLACIDA GUEVARA

Ninguna de las parteras llegó a adquirir la fama que conquisto esta mujer, nacida en esta ciudad porteña, y quien ya casada y madre de familia, envió petición a la Dirección de la Facultad Médica para que se le admitiera a examen, para no ser confundida con las empíricas que ejercían esa profesión con tanto perjuicio a la humanidad. Pidió que se le eximiera del viaje a Caracas, comisionando a un médico de la localidad a los efectos del examen de rigor. La facultad acogió la solicitud de la partera interesada en legalizar sus actos, concediéndole el examen en Puerto Cabello y designó como examinador al doctor Henry Dunlop.

Foto Referencial


El examen se llevó a cabo en este puerto el 14 de julio de 1851 y el día primero de septiembre del mismo año, se le confirió la autorización, otorgado en un Diploma del Tribunal de la Facultad. Este hecho resulta de especial trascendencia para los anales de la obstetricia carabobeña.

 

MAGDALENA MARTINEZ TORRES “MAMA NENA” 

Nació en Puerto Cabello el 25 de Mayo de 1894. Hija de Ramón Martínez Izaguirre y Saturna Torres de Martínez.  Era la segunda entre cuatro hermanos (Ramón, Candelaria, Maria Elena y la dulce Altagracia).

Transcurre su infancia en su tierra natal, donde veía circular desde La Noria hasta los muelles porteños las carretas cargadas de café y cacao. Asiste a la escuelita de Socorro y Belén Páez; vive el terror de la epidemia de la gripe española que diezmó a la población.

Desde muy joven adquirió el hábito de acompañar a las parturientas y rápidamente su fama comienza a acrecentarse, su amable y cariñoso trato, la rápida adquisición de conocimientos impartidos por los médicos a los cuales ayudaba, la llenan de agradecidas clientes quienes por afecto le dan el apodo de “Mama Nena” (en el seno de su familia, era llamada "La Nena").

El 1928 cuando los doctores Juan Torres Páez y Pedro Guzmán Llovet reinstalan el Comité de la Cruz roja, que ya había sido fundada en 1920, Magdalena Martínez se convierte en trabajadora voluntaria de dicha institución. En su labor como enfermera acompañó a los doctores Rafael Torres Suels, Miguel Espinoza, Salvador Talamantes, Pedro Guzmán Llovet, José Rivas, Leopoldo Jiménez, Barreto Lima, Alfredo Guillén González, entre otros.


En cada hogar donde eran solicitados los servicios del médico partero, aparecía trajeada de un impecable blanco la figura de Mamá Nena, ella se encargaba de organizar todo, de vigilar la evolución del trabajo de parto y de atenderlo cuando el facultativo no podía llegar a tiempo.

Cuando el Doctor Enrique Guerra Más funda su clínica, de inmediato la recluta ingresando a la institución como partera practica.  Es allí en esa primera clínica ubicada en la calle Bolívar donde nazco, y algo simpático sucedió, estando Mamá con los dolores de parto, ya ingresada en la clínica, a eso de entre las 11:00 a 12:00 de la madrugada, todo listo para proceder al alumbramiento, pero solo faltaba el Doctor Enrique Guerra Mas que aún no aparecía, y yo queriendo salir, pero como un clavel allí estaba Mamá Nena, quien fue la persona que me dio la bienvenida a este mundo. Al llegar el Doctor Guerra Más, solo corto el cordón umbilical pues ya todo estaba listo, gracias a esta fabulosa mujer que cada vez que me veía me decía: “Tu eres mi hija, yo te traje al mundo, yo soy tu Mamá Nena”. y como Magdalena no cobró, Papá solo pago los servicios de la clínica, y salí a mitad de precio.

Es así como Magdalena Martínez “Mamá Nena”, desempeñó su cargo hasta los 81 años de edad, culminando así la noble misión de traer al mundo los hijos de tres generaciones de madres porteñas.

 

GREGORIA APOLINARIA MONTEVERDE

Nacida en Turiamo, Estado Aragua, el 23 de julio de 1905. Pero desde pequeña llegó a estas tierras porteñas cuando su padre Gregorio Mijares y su madre Eufemia Monteverde deciden anclar sus raíces en este puerto.

Aprendió el hermoso arte de la partería sirviendo de ayudante a un familiar y así con más de 2000 asistencias, se hizo de un nombre trabajando con notables médicos porteños, entre los que se cuentan al Doctor Páez Maya y Adolfo Prince Lara.

Gregoria Apolinaria Monteverde


Laboró en la Sanidad de Puerto Cabello obteniendo la acreditación de comadrona titulada, más de 2500 ahijados. Practicó el protomedicato (un cuerpo técnico encargado de vigilar el ejercicio de las profesiones sanitarias tales como médicos, cirujanos y farmacéuticos), aparte era curandera, rezandera de corazón y sanjuanera devocional.

Gregoria Apolinaria fallece en Puerto Cabello el 20 de noviembre de 1989 a la edad de 84 años. 

Estos tres ejemplos de mujeres venezolanas que sirvieron como ayuda tanto a médicos como a enfermeras en su tiempo, que vieron nacer y dar alegrías a cuatro generaciones de madres, que en templo de gratitud eterna consagraran para siempre su recuerdo.

 Grísseld LecunaG/Bavaresco

 

 Fuente:

.- Dao, Miguel Elias.Puerto Cabello, Pinceladas históricas. Pag 55 y 56

.- Sosa Olavarría, Alberto. Historia de la obstetricia en Carabobo

.- Blog Mi Puerto Cabello (fotos con historias y sin ellas también): Las Comadronas de Antaño. 

.- Fotografías:
David Bolívar
Memorabilia Porteña

.- Especial agradecimiento a Norma Hernández de Chourio, por recordarme algunos nombres que en su momento se escaparon de mi mente..


viernes, 2 de julio de 2021

EL LEON Y SU REFLEJO, UNA INTERESANTE REFLEXION.

Una bonita historia, con una moraleja, que te dejará pensando en la manera que puedes afrontar tus problemas y dar el tan temido primer paso, necesario para terminar con ello.

EL LEON Y SU REFLEJO

Erase una vez, un león que vivía en el desierto. En una ocasión, se acercó a un lago de aguas cristalinas para calmar su sed.


Al acercarse vio su rostro reflejado y pensó:

—Dios, éste lago debe de ser de ése león,
¡debo tener mucho cuidado con él!

Atemorizado, se retiró de las aguas. Pero tenía tanta sed, que regresó nuevamente.
Aunque, ¡Ahí estaba otra vez "el león"!

¿Qué hacer?

La sed lo devoraba y no había otro lugar cercano.
Retrocedió.


Unos minutos después volvió a intentarlo y al ver de nuevo "al león", abrió sus fauces amenazadoramente, pero al comprobar que "el otro león" hacía lo mismo, sintió terror.

¡Salió corriendo!
Sin embargo, ¡era tanta la sed!
Lo intentó varias veces, pero siempre huía espantado. Como la sed era cada vez más intensa, tomó la decisión de beber agua del lago, sucediera lo que sucediera.
Así lo hizo...
Entonces sucedió lo insospechado: al meter la cabeza en las aguas, ¡"el león" simplemente desapareció!

Autor Anónimo

MORALEJA
Muchos de nuestros temores son imaginarios. Solo cuando los enfrentamos desaparecen. No dejemos que nuestra imaginación descontrolada, usurpe el lugar de la realidad, ni que nos perdamos en las creaciones y reflejos de nuestra propia mente.



Puede sonar muy fácil escribirlo o leerlo, pero no tanto ponerlo en práctica. Quizás sea momento de convertirte un poco más en león y conocer la diferencia entre intentar y decidirte.

Cuando solo intentas, es más fácil claudicar, cuando dudas, es más probable fallar. en cambio, al hacer algo y ver los cambios, te sentirás con la capacidad para seguir adelante y dar un nuevo paso o subir otro peldaño.

Tú decides que postura tomar. ¿Estás preparado para ser “el rey de la selva”?




Grísseld LecunaG/Bavaresco


Fuente:

https://lamenteesmaravillosa.com/la-historia-del-leon-y-su-reflejo/

https://www.tuversionplus.com/?id=111


jueves, 17 de junio de 2021

HISTORIA DE LAS TRES PRIMERAS IGLESIAS DE PUERTO CABELLO

Desde la Edad Moderna hasta la actualidad, la Iglesia católica ha sido una institución compuesta, por un lado, por el clero, constituido por los obispos, presbíteros y diáconos, y, por el otro, por la comunión de fieles, que han experimentado una serie de cambios y reformas que progresivamente han ido poniendo a la institución al corriente con los nuevos tiempos.

En busca de información tanto para mí como para mis coterráneos, me di a la tarea de ubicar algunos templos o iglesias católicas ubicadas en mi querido Municipio. Sabemos que cada parroquia posee orgullosamente un templo católico cuyas vistas arquitectónicas son variadas. 

En este articulo solo me concentraré en nombrar y descubrir la historia de las tres que a mi parecer, fueron las primeras.

Catedral San José

Así pues, inicié mi búsqueda en la Catedral de San José (antiguo templo nuevo). Según datos que pude obtener, para los años entre 1768-69 se construye el baluarte La Princesa (actual catedral), ubicada en la calle El Mangle (actual Anzoátegui), debo aclarar que baluarte era una pequeña fortificación construida en la parte alta de un muro o esquina de una fortaleza o castillo la cual se utilizaba para defender una entrada, montar guardia o disparar armas.  

El baluarte La Princesa, primero fue un cuartel militar de la Casa Guipuzcoana, luego depósito de sal, establo y posteriormente iglesia. 

Esta fortificación se reconstruye entre 1859 y 1939. Su estructura se levantó de acuerdo a los planos del ingeniero porteño Francisco Avendaño. Tres naves y otros interiores así como la cúpula fueron diseñados por el ingeniero Alberto Lutowski.

Sobre la reconstrucción de esta fortaleza, se recuerda una muy simpática anécdota en la que cuenta que las familias trasladaban las piedras hasta el sitio de la construcción y los moradores al ver a las muchachas cargar las piedras lo interpretaban como una penitencia impuesta por el sacerdote, en el cual cada piedra simbolizaba un pecado.


En 1999 se realizó una remodelación y posteriormente fue convertida en Catedral. Posee una colección integrada por numerosos objetos religiosos de época y agrupa a muchos movimientos pastorales.

Podemos ver en ella una gran nave central que nos lleva hasta el altar mayor, además de ver algunas naves laterales junto con diferentes capillas, destacando la del Santísimo Sacramento y otra que se denomina del Santo Sepulcro, que es otro de los alicientes de este templo. Dentro de la catedral se puede ver una pintura del descenso de la cruz de Rubens, además de una talla de Cristo Resucitado, que es una talla de madera de Jouse Berecibar.


Es posible disfrutar de una misa a lo largo de la semana en esta catedral, conocer los diferentes detalles arquitectónicos y disfrutar de su exterior que también merece la pena que se pueda tener en cuenta.

Iglesia de Nuestra Señora del Rosario

Uno de los templos más antiguos de nuestra ciudad fue construida en la tercera década del siglo XVII específicamente en el año 1730 por la compañía Guipuzcoana para su depósito de sal y cacao. No es hasta 1943, cuando pasó a ser denominada Santuario de Nuestra Señora del Rosario. En ella, el jefe militar realista Sebastián de la Calzada, efectuó la entrega de su espada al General José Antonio Páez, como símbolo de rendición total de las fuerzas españolas, durante los acontecimientos de la Toma de Puerto Cabello en noviembre de 1823.


Esta iglesia, construida a base de piedra coralina, y cuya arquitectura muestra un portón central con arco delimitado por pilastras que suben una moldura recta con balaustrada y cuatro imágenes religiosas. A su derecha  y alineada con esta fachada se ubica la torre con la campana que data de 1883, y un reloj de engranajes, hecho de bronce y hierro en la cúpula. Cuenta, además, con una nave central que llega hasta el altar mayor, con amplio presbiterio y dos naves laterales.


Una casi bicentenaria tradición oral, sostiene que el libertador bajó de su cabalgadura frente a la Iglesia del Rosario, y entro a orar en la colonial estructura cosa que no es cierto ya que el Libertador era masón militante, incorporado a una logia masónica durante su segunda estancia parisina.  Aparte que siempre mostró una animadversión hacia los representantes de la iglesia católica, realista y reaccionaria en su mayoría.


Originalmente ese recinto tenía el nombre de Iglesia Parroquial San José y en 1960 se confirió el status de monumento histórico nacional según la Gaceta Oficial No. 26.320 del 2 de agosto de 1960, por ser parte importante de la historia y fe de comunidad. 

Consta de una colección de objetos religiosos del siglo XIX, y en su interior yacen tumbas de personajes insignes de épocas pasadas (una de las tumbas es de Felipe Rotjes). Como dato relevante en ella fue bautizado el porteño Cardenal de Venezuela José Alí Lebrún Moratinos.


Iglesia de Nuestra Señora de  la Caridad

Esta, fundada en 1893, se construyó a partir de la década final del siglo XIX. Se le atribuye su diseño el ingeniero Alberto Lutowski.

Inicialmente fue capilla anexa al hospital Municipal o Nuestra Señora de la Caridad. La tradición pastoral cuenta que el campanario representa el rostro (visto de perfil), de un payaso, obsequio de un abuelo ingeniero a su nieto. En ella se celebran festividades como la de Santa Barbará cada 4 de diciembre.

En la Semana Mayor realizan el encuentro de las imágenes de La Dolorosa, Jesús crucificado y Jesús en al Santo Sepulcro, en la plaza Medina Angarita, conocida como La Concordia.


A principio del mes de junio, específicamente el día 11, fue la entronización de la reliquia del Beato Dr. José Gregorio Hernández Cisneros, y la bendición del Santuario del Siervo de Dios en este templo católico. 


Grisseld LecunaG/Bavaresco


Fuente:

https://valenciahoyblog.wordpress.com/2021/06/12/reliquia-del-beato-jose-gregorio-hernandez-entronizan-en-la-iglesia-nuestra-sra-de-la-caridad-en-puerto-cabello/

https://www.porconocer.com/venezuela/catedral-de-san-jose-en-puerto-cabello.html

Rutas religiosas de Puerto Cabello. Tierra Mágica. Imatur

http://m.venezuelatuya.com/destino/Caracas/elemento?43&813

https://www.flickr.com/photos/donperucho/3888587966

 

lunes, 31 de mayo de 2021

UNA REFLEXION CON DOS BUENAS MORALEJAS

En una mañana clara, con un sol radiante se encontraban en la selva  discutiendo el burro y el tigre: 

-¡¡El pasto es azul!!!! - Decía el burro

El tigre respondió: - ¡¡¡No!!!, el pasto es verde -

La discusión se calentaba y no llegaban a nada, entonces decidieron someterlo a un arbitraje, y para ello concurrieron ante el león, el Rey de la Selva.

 


Ya antes de llegar al claro del bosque, donde el león estaba sentado en su trono, el burro empezó a gritar:

-Su Alteza, ¿No es cierto que el pasto es azul?-

El león respondió: -Cierto, el pasto es azul.-

El burro se apresuró y continuó:

-El tigre no está de acuerdo conmigo y me molesta, por favor, castígalo.-

El rey entonces declaró:

-El tigre será castigado con 4 años de silencio.-

El burro saltó alegremente y siguió su camino, contento y repitiendo en un solo canto:

♪ ♫ -El pasto es azul, el pasto es azul- ♫ ♪...

 


El tigre aceptó su castigo por 4 años, pero antes le preguntó al león.

-Su Majestad, ¿por qué me ha castigado?, después de todo, el pasto es verde.-

El león respondió:

- De hecho, el pasto es verde.-

El tigre preguntó:

-Entonces, ¿por qué me castigas?-

El león respondió:

- Eso no tiene nada que ver con la pregunta de si el pasto es azul o verde. El castigo se debe a que no es posible que una criatura valiente e inteligente como tú pierda tiempo discutiendo con un burro, y encima venga a molestarme a mí con esa pregunta. - 


Moraleja 1:

Jamás pierdas tiempo en discusiones que no tienen sentido... Hay personas que por muchas evidencias y pruebas que les presentemos, no están en la capacidad de comprender y otras están cegadas por el ego y lo único que desean es tener la razón aunque no la tengan. 

Moraleja 2 -- política:

Vota por quien te parece mejor y no pierdas el tiempo discutiendo con un burro, de lo contrario serás castigado por cuatro años más.

 

Tu paz y tu tranquilidad valen más.

 

Anónimo / Grísseld LecunaG/Bavaresco

 

Fuente:

 QUE CONSTE,…SON REFLEXIONES! (pirapolitica.com)

Educación "ZONA CERO" - Publicaciones | Facebook

 


jueves, 20 de mayo de 2021

CARAOTICA Y LA PANDEMIA DE 1919 EN PUERTO CABELLO

En el año de 1919, la ciudad de Puerto Cabello sufrió los rigores de una epidemia diagnosticada como "gripe española", cuyo saldo trágico cubrió de dolor a gran parte de la población porteña. La enfermedad no respetó clases sociales: rico y pobres, blancos y negros, fueron victimas de este morbo, que según los médicos sanitaristas procedía de España.


En la sabana de Santa Lucia (donde hoy se sitúan las residencias militares, frente a las instalaciones de los diques y astilleros navales), se acondicionó un terreno para sepultar los centenares de cadáveres que la peste dejaba en su tránsito de muerte por todos los rincones del pueblo. La sanidad encargó a un cochero el cual le llamaban "Caraotica", para que efectuara el trabajo de transportar la peligrosa carga hasta su última morada.

Caraotica fue un personaje muy popular que permaneció hasta finales de la década del siglo XX. Nunca se supo su nombre ya que perdió su identidad entre el humo maloliente del tabaco y el exceso de alcohol barato alojado en su esquelética humanidad.


El medio de transporte era un carretón tirado por una escuálida mula que a diario hacían el recorrido por las calles y callejones donde el luto ensombrecía el corazón de sus habitantes.

En cada vivienda, Caraotica hacia su visita macabra, después de tocar la puerta, preguntaba con voz melosa - ¿Cuántos muertos hay en esta casa?-

Los cadáveres recogidos a domicilio para llevarlos a la fosa común de Santa Lucia, llenaban el apretado espacio de aquel peculiar transporte urbano. Uno, dos, tres y hasta diez, contaba con amplia sonrisa "el cochero de la muerte". Por cada cliente cobraba un bolívar y el premio de una botella de caña blanca en cada viaje.

Con el tiempo se creó entre algunos habitantes un morboso rumor sobre la conducta de Caraotica y su cadavérica clientela; decían que, cuando algún viajero infortunado tirado al carretón por un diagnóstico improvisado sobre su muerte, lograba sobreponerse durante la dura travesía y gritaba desesperado para advertir al conductor que él vivía, el célebre caraotica le respondía con toda la mala intención que su estado etílico le permitía:

-¡ Cállese carajo...! ¡Usted está muerto y al joyo va...! - Y asi era.


Grísseld LecunaG/Bavaresco


Fuente:

- Miguel Elias Dao. Puerto Cabello, Pinceladas Históricas.

- Voces del tiempo que confirman dicho acontecimiento



jueves, 13 de mayo de 2021

Y SUCEDIO EN EL CASTILLO SAN FELIPE EL FUERTE

 

El 23 de enero de 1913, hubo una explosión en el Castillo San Felipe el fuerte. La población civil de Puerto Cabello corrió atemorizada hacia la zona portuaria, pues información detallada de esta tragedia, hizo circular muchos rumores acerca de un posible conflicto interno entre la población penal y las autoridades encargadas de su custodia. Para esa época Juan Vicente Gómez era el presidente de Venezuela.


Como se sabe, en ese castillo funcionaban los talleres de la Penitenciaria General de Venezuela y ese día se originó en la Sala de Armería, una tremenda explosión en horas de la mañana, en el preciso momento en que los reos trabajaban en la elaboración de cartuchos de salvas, donde privó la imprudencia en el manejo de esos utensilios. 

Este trabajo se efectuó por órdenes directas del director del Dique y Astillero Nacional.


Catorce fueron los infelices penados que encontraron la muerte de manera inmediata aquel día y trece trasladados de urgencia al Hospital Municipal donde quedaron bajo estricta observación médica. 

A los días siguientes, fallecieron cinco más, a causa de las múltiples quemaduras sufridas.

Grísseld LecunaG/Bavaresco


Fuentes:

Miguel Elías Dao. Puerto Cabello pinceladas históricas.

Miguel Flores Sedek. Puerto Cabello, breve cronología histórica.

lunes, 26 de abril de 2021

LA HERMOSA HISTORIA DEL TAPETE ROJO

Una mujer de muy pocos recursos económicos, vivía en una humilde casa con su nieta, que estaba muy enferma y cada día empeoraba más.


La abuela después de haber agotado todos los remedios; con mucho dolor en el corazón decidió dejar sola a su nieta para ir a pie hasta la ciudad, en busca de ayuda.

En el único hospital público de la región, le dijeron que los médicos no podían trasladarse hasta su casa, que ella tenía que traer a la niña para ser examinada.

Desesperada pues su nieta no podía ni siquiera levantarse de la cama, asi no podía trasladarla, entonces se retiró y, al pasar por una iglesia decidió entrar.

Algunas señoras estaban arrodilladas haciendo sus oraciones. Ella también se arrodilló.


Escuchó las oraciones de aquellas mujeres y cuando tuvo oportunidad, también alzó su voz y dijo:

    -Hola Dios, soy yo María. Fíjese Señor, que mi nieta está muy enferma. Yo quisiera que usted fuese para allá a curarla. Por favor, Dios, anote la dirección.-

Las señoras se sorprendieron con esa oración y continuaron escuchando:

    -Es muy fácil, solamente es seguir el camino de las piedras y cuando pase el río con un puente usted entra en la segunda calle de terracería. Pasa la tiendita. Mi casa es el último jacal de esa callecita.-



Las otras señoras, que estaban pendientes de la oración se esforzaban para no reír. Ella continuó:

    -Mire Dios, la puerta está cerrada, pero la llave está abajo del tapetito rojo de la entrada. Por favor Señor, cure a mi nietecita. Gracias.-

Y cuando todas pensaron que ya había acabado ella agregó:

    -Ah. Señor, por favor, no se olvide de colocar la llave de nuevo abajo del tapetito rojo, si no, yo no voy a poder entrar a la casa. Muchas, muchas gracias.-

Después que Doña María se fue, las demás señoras soltaron la carcajada y se quedaron murmurando, lo deplorable que es ver que las personas no saben ni orar.

Cuando Doña María llegó a su casa no se pudo contener de tanta alegría al ver a la niña sentada en el piso jugando con sus muñecas.

    -¿Ya estas de pie?.



Y la niña, mirándola cariñosamente le contestó:    

    -Un médico estuvo aquí abuelita. Me dió un beso en la frente y dijo que iba a mejorar. Él, era tan hermoso abue. Su ropa era tan blanca que parecía hasta que brillaba.-

    - ¡Ah!. Y Él te mandó decir, que si fue fácil encontrar nuestra casa y que iba a dejar la llave debajo del tapetito rojo como tu se lo pediste.-

Dios no quiere palabras bonitas. Él quiere palabras sinceras"...La Fe es todo en la vida!!!

Autor desconocido


Grisseld LecunaG/Bavaresco